San Luis, una de las dos provincias argentinas que menor aportación recibe del presupuesto estatal, ha decidido aprovechar sus recursos humanos y naturales para convertirse en puntera en la inclusión digital y líder del panorama cinematográfico nacional, con la filmación en sólo ocho años de más de cien producciones entre largometrajes, cortos y documentales.
Cada vez son más los productores que optan por los paisajes naturales de esta provincia del centro argentino para rodar sus películas, lo que ha creado en San Luis una industria sin humo que genera empleo e impulsa el interés turístico de la zona.
ASÍ EMPEZÓ
Esta aventura cinematográfica arrancó en 2001, cuando San Luis promulgó la Ley provincial de Fomento de las Inversiones en la Industria del Cine. El objetivo inicial era "primero, atraer inversiones en el ámbito cinematográfico y, segundo, difundir nuestra cultura, nuestros paisajes, nuestras costumbres", explicó la jefa del Programa Cine del Gobierno de San Luis, Helvecia Gatica.
Para atraer producciones, la ley estipuló que las películas que se graben en la provincia dispondrán de subsidios, exenciones fiscales y beneficios en la obtención de créditos de financiación.
La nueva ciudad de La Punta, a 20 kilómetros de la capital provincial, se erigió como centro neurálgico del proyecto cinematográfico, y en su universidad, de nombre homónimo, se crearon varias titulaciones para formar profesionales en diferentes especialidades relacionadas con el sector.
Aunque ya había sido iniciado el camino varios años atrás, el mayor impulso para la consolidación de este proyecto fue la creación en 2005 de un centro de producciones a escasos metros de la Universidad de La Punta, por ser éste el centro que lo gestiona.







