Artesanos en Ciudad de México intensifican su producción de calaveras antes del 1 de noviembre de cada año. Aquí el taller de la familia Linares. (FOTO: Foto EFE)
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La celebración del Día de Muertos en México tiene diversas variantes de acuerdo con la región en que se celebra, pero todas conjugan las tradiciones precolombinas con la cristiana.

Uno de los lugares típicos es San Andrés Mixquic (sur de la capital mexicana). Ahí se celebra a los muertos en el cementerio del lugar, donde todos los pobladores pasan la noche adornando las tumbas con las tradicionales flores de cempasúchil, para después colocar los alimentos que han de compartir con sus difuntos que, según la tradición, regresan desde el más allá.

En el estado de Aguascalientes se realiza desde hace 12 años el Festival de las Calaveras, en el que participan carros alusivos a la muerte.

En Querétaro se organiza un pintoresco y colorido Altar de Muertos, que se suma a toda una serie de eventos y manifestaciones como son la tradicional Feria de Todos los Santos.

En la región Huasteca veracruzana colocan tres altares. El altar para San Lucas afuera de la casa, para los que murieron por accidente, asesinato, rayo o ahogados. En el interior de sus casas disponen un altar a todos los santos, que es el que se pone para la Fiesta de Santoro (baile ritual del 31 de octubre al 1 de noviembre) y un altar de promesa, que se utiliza para curar enfermedades.