Iglesia del Cristo Negro, una de las mayores atracciones turísticas de Juayúa. (FOTO: Suministrada)
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Explicó también que la zona es ''cien por ciento cafetalera'' y las caídas en los precios internacionales del aromático habían afectado su débil economía.

De esta forma, indicó, los pobladores encontraron en el turismo un sector que actualmente les ha otorgado estabilidad económica y que crece año con año.

Otro de los atractivos de los domingos en Juayúa es el llamado Conga Bus, una iniciativa que desde hace cuatro años impulsa Avilés.

Esta atracción turística es un autobús de dos plantas que al ritmo de la música realiza un recorrido de alrededor de una hora y media desde Juayúa hasta el conocido desvío de El Rosario.

A bordo, los turistas pueden disfrutar del verde paisaje de la zona, bailar o tomar alguna bebida, según relato el empresario.

En la pequeña ciudad también se ofrecen paseos en carruajes y a caballo, que permiten al visitante conocer otros sitios aledaños como ventas de plantas y flores, así como fincas donde se pueden hacer caminatas.

Pero el atractivo de Juayúa, que en lengua náhuat significa ''río de las orquídeas moradas'', no se limita al centro y sus pavimentadas calles.

Los Chorros de la Calera, una pequeña cascada ubicada a unos dos kilómetros del centro de Juayúa, es el sitio indicado para los que quieren refrescarse en heladas y cristalinas aguas.

Diversas empresas de turismo ofrecen servicios de guía al lugar que pueden incluir la práctica del montañismo, caminatas por los senderos o paseos en bicicleta.

También, las empresas ofrecen asesoría para la práctica del rapel, cuyo descenso se realiza entre las aguas que caen en la cascada convirtiéndolo en el destino predilecto para los más aventureros.