Humor
A petición del público (¿) y para despedir este mes de las brujas que deshoja la margarita del tiempo para convertirse en noviembre, reincido con nuevas historias de niños:
Como la abuelita Alicia enviudó hace poco su nieto Juan José, de 3 años, le dice una noche: "Abuelita, yo creo que tu necesitas dormir con un hombre, así que esta noche dormiré contigo".
Después de ver como talan árboles, Laura, 8 años, le dice a su mamá: "Parece que me partieran el corazón cuando veo esos árboles cortados".
"Mamá, ¿por qué está oscuro si hoy es mi cumpleaños?". (Tolia, 3 años, en Vida y Destino, de Vasili Grossman).
El día de la fiesta de su quinto cumpleaños, María, se quedó mirando a los asistentes y luego les dijo: "Aquí hay muchas personas que no trajeron regalo".
(Del libro Palabra de Niños, de la actriz Yamile Humar, Círculo de Lectores):
-¿En dónde se botan los papeles, niños?
-En el incesto de la basura, mami.
- Carlitos, le dice la abuela al pequeñín: Vamos al baño a hacer pipí- Ve tú, abuelita, yo no tengo ganas.
Cuando estaba en la escuela, el escritor uruguayo Eduardo Galeano escuchó que Vasco Núñez de Balboa fue "el primero" que vio a la vez los océanos Atlántico y Pacífico. El niño Galeano levantó la mano: "¿Los indios que vivían allí eran ciegos?".
"Te lo prometo, en adelante no volveré a viajar sino en sueños", Julio Verne, a los 11 años, a su padre.
Lo cuenta un párroco: "Celebraba yo la misa dominical cuando un niño de 7 años oyó que yo dije: ‘Y está sentado a la diestra de Dios Padre’. De inmediato le dijo a su tía que estaba al lado: ‘¿Y al Espíritu Santo no lo sentaron?’".
Contado por Michelle Obama, primera mujer de Estados Unidos, en entrevista con Larry King: "Cuando mi marido recibió la nominación, mi hija de 10 años se levantó a la mañana siguiente y le expliqué que papá había ganado. Y le pregunté: ‘¿No crees que es maravilloso?’. Y Malia dijo: ‘Bueno, sí. Me doy cuenta de la enorme responsabilidad que representa, pero también habría sido enorme si Hillary Clinton hubiera ganado’. Lo dijo sin parpadear".
"Mami: en el colegio me dieron una clase donde dijeron que el hombre proviene del mono. Esa vaina yo me la había inventado, y ahora resulta que es verdad".
A Simón (7 años) le pidieron en su clase de religión dibujar a Dios. Después de gastarse la hora completa, entregó finalmente su interpretación: la hoja en blanco. Le explicó a la profesora que como en casa le habían enseñado que Dios está en todas partes, también estaba en esa hoja en blanco…
Nuestro vecino Pablito tenía tres o cuatro años cuando despertó llamando la mamá a voces: "Venga mamá para que vea el pipí cómo se me puso de duro, venga mamá". "Eso es que tiene ganas de orinar, Pablito. Levántese y vaya orine para que se le quite". Y se oyó fuerte el reclamo: "¿Y es que no piensa venir a ver mi pipicito?".Una niña de 6 años, de segundo de primaria, les dice a sus padres:- No quiero volver a ese campo de concentración.Asustados, los padres lo primero que se les viene a la mente son los campos nazis. Le replican a su hija:- Pero cómo así, por qué te atreves a hacer tal afirmación?La niña insiste:- Es que cuando llegamos al colegio la profesora todo el día repite: "Concéntrense, niñas, concéntrense".
"Pienso que ya es hora de que haya un papá nuevo por aquí. ¿Cuándo expira tu mandato?" (Calvin a su padre)
Andrea (8 años) y su hermanito Juancho (5) sostuvieron un día este diálogo:
- ¿Por qué mi hermanita no tiene pipí?
- Yo sí tengo, pero diferente. ¿No ve que soy una niña?
- Mamá, ¿a Andrea por qué le metieron el pipí?
El abuelo le explica a su nieto Mateo que no puede abrir ese frasco porque tiene una tapa de seguridad para evitar que los niños no lo puedan abrir. "¿Y cómo sabe el frasco que yo soy un niño?".
Óscar Domínguez escribe desde Bogotá, Colombia. oscardominguezg@etb.net.co