María Isabel Vásquez Jiménez tendría que haber estado en la escuela. En vez de ello, la trabajadora agrícola inmigrante de 17 años murió de agotamiento por calor mientras trabajaba en el campo en un día sofocante en el Valle Central.
Su muerte despertó renovadas promesas de protecciones a los trabajadores agrícolas: agua y sombra para los trabajadores y supervisión más estricta para los contratistas de mano de obra inescrupulosos.
Pero lo que la muerte de María Isabel pone de manifiesto, especialmente en el comienzo de un nuevo año escolar, es la invisibilidad de los estudiantes inmigrantes en California.
De hecho, María Isabel fue uno de los 40 mil o más estudiantes inmigrantes en edad escolar en California que nunca pisaron un salón de clases en California. A pesar de las leyes que establecen la obligatoriedad de la educación en California, y el derecho al acceso a las escuelas, la educación de estos niños suele ser ignorada y sacrificada para alimentar a las familias de nuestra nación.
La mayoría de los californianos no saben que estos niños existen.
Sin embargo, hay casi 300 mil estudiantes inmigrantes inscritos en las escuelas de California, según el Departamento de Educación del estado. Esta cifra es un tercio del total del país y más que en cualquier otro estado de la nación.
Un informe de mayo del Programa de Educación de Inmigrantes presenta un futuro sombrío para la mayoría de esos niños, que siguen las cosechas junto a sus padres o familiares.
Éstas son algunas de las conclusiones del informe:
w Casi la cuarta parte de los niños inmigrantes comienzan el kindergarten más tarde que otros niños y son significativamente mayores que sus compañeros de clase.
w Aproximadamente 65% de los niños inmigrantes son estudiantes de inglés como segunda lengua. Pero California todavía no ha adoptado un plan de estudios diseñado para esos estudiantes.
w Los estudiantes inmigrantes tienen una tasa de aprobación del examen de egreso estatal de la escuela preparatoria mucho más baja que la población estudiantil en general. La tasa de aprobación de la parte de idioma inglés de la prueba es 52.5% más baja que la de los estudiantes en general y en matemáticas es 45% más baja.
w Los estudiantes inmigrantes no tienen el mismo acceso a escuelas de buena calidad que otros estudiantes. Hace sólo cuatro años, 47% de los niños inmigrantes en escuelas públicas asistían a recintos escolares que habían recibido órdenes del estado de mejorar o ser clausurados.
Hubo una época en que a California parecía importarle.
El estado adoptó su primer Plan Maestro para la educación de estudiantes inmigrantes en 1974 y lo revisó dos años más tarde, pero pocos se molestaron en recoger los datos necesarios para determinar si el plan estaba funcionando bien. Como consecuencia de eso, se sigue sin tener en cuenta a los estudiantes inmigrantes.
Incluso el Departamento de Educación, a pesar del énfasis del superintendente Jack O’Connell en la brecha en los logros académicos entre los estudiantes blancos y los no blancos en California, continúa ignorando el progreso educativo de los estudiantes inmigrantes. Por ejemplo, entre las docenas de sesiones en el Encuentro Cumbre sobre la Brecha en el Desempeño Académico del Departamento que se realizó el año pasado, ninguna se centró en los niños inmigrantes. El informe de julio del Departamento de Educación sobre la tasa de abandono escolar en California se mantuvo en silencio sobre los estudiantes inmigrantes (se calcula que está muy por encima del 50%).
Tres décadas después de la adopción del Plan Maestro es posible que el silencio esté llegando a su fin.
Es posible que nunca nos hubiéramos enterado siquiera de las dificultades que tienen estos estudiantes si no fuera por los requisitos de la ley federal Que Ningún Niño Quede Atrás, que exigen a cada estado una evaluación detallada de las necesidades de los estudiantes inmigrantes y el desarrollo de un plan estatal para satisfacer esas necesidades.
Ahora un nuevo plan para la educación de los inmigrantes se encuentra en etapa de borrador, que según el cronograma será revisado por la Junta de Educación estatal en noviembre. Este plan debería tratar las preocupaciones planteadas hace tres años por la Oficina del Analista Legislativo, que señaló que el Programa Educativo para Inmigrantes de California no rinde plenamente cuentas de sus responsabilidades, la coordinación con otros servicios es mala y hay poca colaboración en todo el estado.
El gobernador Arnold Schwarzenegger proclamó 2008 como el "Año de la Educación".
Sin embargo, aparentemente nunca lo fue para los estudiantes inmigrantes. Nunca es demasiado tarde para actuar.
Los representantes de las empresas y de los trabajadores agrícolas, como Western Growers Association, California Farm Bureau Federation y United Farmworkers of America, deberían colaborar con los líderes estatales en educación con respecto a las reformas necesarias.
El Grupo Legislativo Latino de California planificó una audiencia que se centrará en la educación de los estudiantes inmigrantes el 7 de octubre en la cámara de la Junta de Supervisores del condado de Tulare en Visalia.
Han pasado casi 70 años desde la publicación de The Grapes of Wrath (Viñas de ira), el clásico de John Steinbeck sobre los trabajadores agrícolas inmigrantes. No deberían pasar otros 70 años antes de que entendamos que la muerte de María Isabel no fue solamente acerca de las condiciones de trabajo en los campos de California.
La muerte de María Isabel debería dar vida a un renovado esfuerzo para sacar de las sombras y llevar a los salones de clase a estos niños cosechadores invisibles que trabajan en la canasta de alimentos de la nación, cuyo sueño americano depende del acceso a una educación de calidad.
Gloria Romero es líder de la mayoría en el Senado estatal y representa el Distrito 24.




