Los primeros resultados de un programa especialmente creado hace seis meses como parte del paquete de estímulo ecónomico para ayudar a pequeños negocios (ARC o Capital para la Recuperación de América) no resultan muy halagueños. Los negocios de minorías no están recibiendo su parte justa y es preciso revisar cual es la razón.

ARC ofreció garantías a los bancos para que hicieran préstamos de hasta 35,000 dólares a pequeños negocios golpeados por la recesión bajo términos muy favorables, incluyendo una moratoria de pago de un año. Una investigación de encontró que sólo el 3% de los préstamos fue a parar a manos de negocios latinos y 1.5% a negocios de afroamericanos. Otro 3% a negocios asiáticos. Sabemos que un 5% de los pequeños negocios son afroamericanos y un 7% latinos, así que las cifras no reflejan una participación equitativa de un programa tan importante para ayudar a sostener a tantas familias en estos momentos dificiles.

En algunos estados, no hubo préstamos a minorías. En Nevada, sólo un préstamo fue otorgado a un negocio de minorías. Los líderes comunitarios exigen una explicación y tienen derecho a hacerlo. El dinero de los paquetes de estímulo es el de los contribuyentes y los bancos no están corriendo riesgo alguno con estos préstamos, así que el gobierno debe garantizar que hay un acceso equitativo al programa. Es posible que lo más inteligente hubiese sido otorgar los préstamos directamente por medio de la Administración de Pequeños Negocios (SBA) y no a través de los bancos, que tienden a no querer dar cuentas de cómo y por qué toman las decisiones que toman.