La comunidad del Centro de Los Ángeles lleva un largo tiempo sufriendo por la ausencia de un hospital. Esperamos que la próxima votación de los regentes de la Universidad de California abra el camino para corregir esa deficiencia en la atención médica de esa área de la ciudad.
El próximo jueves se decidirá si UCLA finalmente se hará cargo de la administración de un nuevo capítulo en la historia del Hospital Martin Luther King, Jr. Se espera que provea el personal médico, especialistas y s residentes.
Es argumentable que UC ponga su atención y recursos en una actividad que parece fuera de la órbita educativa, en momentos que no puede absorber todos los estudiantes que quieren ingresar y aumenta los precios de inscripción. No obstante, creemos que esta labor está entre las responsabilidades de una universidad pública que ya posee un hospital para enseñanza. Hay un compromiso ineludible hacia las comunidades más necesitadas.
Por otra parte, se han atendido las principales cuestiones económicas que preocupaban a la universidad. En realidad, todo está listo para que el voto de los regentes se a afirmativo.
El condado de Los Ángeles ha comprometido $353 millones para construcción y puesta al día de instalaciones y $63 millones anuales para operar un hospital sin fines de lucro con 120 camas. Incluso la Fundación Familiar Chan Soon-Shiong otorgó $100 millones en garantías para cumplir con las exigencias de los regentes solicitadas para considerar este paso.
El cierre del Hospital Martin Luther King, Jr, que estaba pésimamente administrado, dejó un vacío en una comunidad mayoritariamente afroamericana, latina y de bajos recursos. Esta situación inaceptable ha perdurado por demasiado tiempo. Los regentes tienen en sus manos el poder de llenar esa necesidad, con la ayuda del condado. Esperamos que hagan lo correcto.




