Como hemos visto ocurrir múltiples veces en EEUU y en el mundo, nunca se sabe cuando los medios modernos de comunicación convierten a una persona sin educación universitaria, y sin cargo público importante en un símbolo inequívoco de los males que aquejan a un país.

Eso es precisamente lo que ha ocurrido con Juan Carlos González Marcos, mejor conocido a los que siguen de cerca lo que ocurre en Cuba como Pánfilo, un mulato delgado cuyo reclamo fue colocado en You-Tube y ha dado la vuelta al mundo. Sin mucha preparación académica pero su reclamo le salió del alma y del hambre que tenía.

Pánfilo gritó a voz en cuello, que tenía hambre y lo que Cuba necesitaba era comida para el pueblo.

Cuando un camarógrafo aficionado captó a Pánfilo por primera vez nadie sabía quién era este pobre cubano que pedía comida ante una videograbadora. Pero muy pronto su imagen y sus palabras fueron colocadas en el maravilloso mundo de la internet y en un abrir y cerrar de ojos Pánfilo se convirtió en un personaje y en un símbolo.

Con voz ronca decía casi a gritos que tenía hambre; que lo que Cuba necesitaba era comida. Pánfilo no habló de política o del gobierno pero sus palabras fueron una bofetada a un gobierno que por 50 años ha ejercido el poder en la isla, y a pesar que Cuba tiene tierras extremadamente fértiles, los hermanos Castro nunca han podido cosechar la comida que el pueblo necesita. Siempre tienen que comprar comida en otros países.

El reclamo de Pánfilo hecho por un aficionado con un equipo no profesional fue más poderoso que 100 discursos pronunciados por primer ministros, presidentes, o cualquier persona que reclama derechos humanos para un pueblo. Y es que Pánfilo no hablaba en abstracto. Él decía lo que le decía su estómago; y es que tenía hambre; mucha hambre.