En esta época de correos electrónicos, de ofertas comerciales y ofrecimientos constantes de nuevas tarjetas de crédito, que es casi lo único que me trae el cartero, recibir una carta escrita a mano, de una lectora excepcional, es todo un acontecimiento.

 

El internet, con sus e-mails, rompió una tradición y acabó con la emoción de recibir un escrito personal, como la que yo sentí al recibir una carta de doña Josefina López, de San Fernando, que me fue reenviada por La Opinión.

"Don Rodolfo, empieza, lo felicito por sus 90 años y que Dios le de salud y muchos años mas de vida, para felicidad de su familia y para seguir leyendo sus Burbujas".

Felicitación que agradecí, más que nada, por lo que dice al terminar su carta: "El 19 de marzo cumplí 100 años de edad, y ojalá haya leído mi carta".

¡100 años!

Doña Josefina: La he leído y releío y me parece increíble que se haya tomado la molestia de escribirme.

Ese cumpleaños "100" hace esa carta excepcional para quien tiene tan sólo 90.

La carta de doña Josefina tiene dos hojas y me platica los muchos años que ha venido leyendo La Opinión y hace memoria de algunas de las noticias importantes que, como lectora, recuerda de todos esos años y algunas de las muchas cosas que sucedieron en ese siglo que tiene de vida.

Por ejemplo: "Hace muchos años que leo La Opinión, no se cuántos, pero estaba una noticia del secuestro del niño del aviador "Charles Limberg" (sic) Después de pagar el rescate encontraron al niño muerto".

Y sigue platicando de crímenes y noticias que fueron importantes en su tiempo y que ahora se han perdido en la historia… Que bueno que doña Josefina aún las recuerda, lo que hace que no se hayan perdido del todo.