(FOTO: ImpreMedia)
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Sociedad

‘Hay muchas personas tan inteligentes y hay otras que ¡ay, ay, ay! Hay muchos [gays] pero lo tapan, se sabe." Esa fue la respuesta que mi tía Aurora me dio al preguntarle sobre lo que ella ve en los medios de comunicación en español sobre la comunidad gay y transgénero.

En la televisión, los periódicos y la radio en español está cambiando el acto de "tapar". La proyección de imágenes objetivas y veraces representan una dimensión que no es sensacionalista ni falsa o arcaica de personas con distintas orientaciones sexuales e identidades de género.

No obstante este cambio positivo, todavía queda mucho por hacer. La meta es modificar ese sentir de tantas personas que atacan, prohíben y marginan a todo aquel que no refleje la imagen social de lo que es un hombre o una mujer.

"Todos no quieren a los mexicanos," también decía la tía Aurora. "Eso es una discriminación bien fea y se me hace muy injusto el trato que nos están dando..."

Mi tía hablaba con mucho fervor sobre la xenofobia y hostilidad que se está sintiendo en Estados Unidos en contra de los indocumentados latinos. Los medios de comunicación en inglés muestran imágenes de mujeres, hombres y familias enteras a la cuales la sociedad estadounidense les prohíbe el ‘sueño americano’ que tanto ansían.

Mientras tanto, los medios de comunicación en español muestran a los integrantes de comunidad gay y transgénero como personas que no son parte de la compleja identidad latina. Es raro que estas identidades se reúnan de una manera que no sea chocante en un segmento de noticias, un artículo periodístico o un chiste en un programa de radio matutino.

¿Y qué? Los latinos indocumentados y la comunidad gay y transgénero comparten situaciones comunes. Los une un historial de imágenes sensacionalistas que tergiversan nuestras experiencias y nos ponen al margen de la sociedad. Una sociedad a la que apoyamos como trabajadores, como padres y madres de familia y como estadounidenses.

Esta es la oportunidad de participar completamente en todos los aspectos de la sociedad sin discriminación y con los mismos derechos que cualquier otra persona, otorgados en nuestra constitución nacional. Hay que unir nuestros esfuerzos en contra de aquellas imágenes que difaman nuestra experiencia.

Este esfuerzo nos va a llevar a empezar a respetar nuestras diferencias. Nuestras vivencias son multidimensionales y así debería su representación en los medios de comunicación.

La programación que consumimos, tanto en español como en inglés, tiene la responsabilidad de reflejar historias que sean veraces y objetivas. De nuestra parte está garantizar que la visibilidad de nuestras comunidades sea consistente y que realmente se refleje la diversidad que representamos como latinos.

"¿Por qué nos desprecian tanto?," ella siguió diciendo. "Hay que hacer algo por todos los mexicanos, por todos los latinos. Tenemos que escuchar y fijarnos para cambiar. Hay que unirnos…".

La tía Aurora me miró y me dio la bendición de despedida.

Chuy Sánchez trabaja en La Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación (GLAAD).