Hugo Moreno, Los Ángeles, California
Jed Wallace y Ana Ponce nos dicen en un artículo editorial de La Opinión que las escuelas charter son una buena alternativa para alas comunidades como la nuestra. Nos recuerdan que siempre nos encontramos en desventaja con una tasa de graduación de 39% entre nuestros alumnos.
Al mismo tiempo, explican que que hay mucha publicidad negativa en contra de este tipo de escuelas.
Quisiera clarificar varios puntos históricos de las escuelas charter. En efecto las escuelas charter son una alternativa a las escuelas públicas como son las escuelas privadas. La única diferencia según ellos es que son públicas.
Pero hablando claramente, este tipo de escuelas llevan a cabo grandes diferencias en relación a la escuela pública regular. Primero, ellos deciden quien puede ser matriculado y quien es excluido. En otras palabras, si el alumno es considerado problemático también se le excluye. Lo mismo puede ocurrir si su rendimiento académico es muy bajo pueden o si tienen necesidades de servicios adicionales como clases de educación especial, de recurso, de articulación y de lenguaje.
Un punto muy importante que no mencionan los autores es que las escuelas charter también escogen y excluyen maestros para que los docentes no tengan sindicato.
En otras palabras ellos escogen y excluyen maestros y alumnos, con esta clase de formula se puede decir que de públicas estas instituciones no tienen nada.
Si toda escuela pudiese excluir y seleccionar, diría yo que los resultados deben ser sobresalientes. La realidad es que no todas las escuelas charter han sido tan exitosas a nivel nacional. Aunque quizás aquí se dé el milagro.
Lo que si es evidente es que necesitamos cambios estructurales a la educación pública y quizás parte de la infraestructura de la escuela charter puede ser adoptada. Por ejemplo, como las horas de trabajo mientras se hacen mejores acuerdos con los sindicatos laborales para asistir a los docentes que no dan el rendimiento adecuado. Si en un tiempo no dan la talla, entonces ayudarlos a una transición a otro clase de empleo.
Pienso que hay que mejorar los beneficios de los docentes como los seguros de salud, pero nunca hay que olvidar que la docencia es una profesión y no un trabajo. Si queremos que la sociedad la valorice necesitamos vernos en el espejo y ser realistas.
Por ahora escuelas Charter son una opción pero seamos realistas no son la solución se necesita. Es un compromiso económico para asegurar la buena educación, pero hasta ahora no se ve…
Hugo Moreno, Los Ángeles, California
Jed Wallace y Ana Ponce nos dicen en un artículo editorial de La Opinión que las escuelas charter son una buena alternativa para alas comunidades como la nuestra. Nos recuerdan que siempre nos encontramos en desventaja con una tasa de graduación de 39% entre nuestros alumnos.
Al mismo tiempo, explican que que hay mucha publicidad negativa en contra de este tipo de escuelas.
Quisiera clarificar varios puntos históricos de las escuelas charter. En efecto las escuelas charter son una alternativa a las escuelas públicas como son las escuelas privadas. La única diferencia según ellos es que son públicas.
Pero hablando claramente, este tipo de escuelas llevan a cabo grandes diferencias en relación a la escuela pública regular. Primero, ellos deciden quien puede ser matriculado y quien es excluido. En otras palabras, si el alumno es considerado problemático también se le excluye. Lo mismo puede ocurrir si su rendimiento académico es muy bajo pueden o si tienen necesidades de servicios adicionales como clases de educación especial, de recurso, de articulación y de lenguaje.
Un punto muy importante que no mencionan los autores es que las escuelas charter también escogen y excluyen maestros para que los docentes no tengan sindicato.
En otras palabras ellos escogen y excluyen maestros y alumnos, con esta clase de formula se puede decir que de públicas estas instituciones no tienen nada.
Si toda escuela pudiese excluir y seleccionar, diría yo que los resultados deben ser sobresalientes. La realidad es que no todas las escuelas charter han sido tan exitosas a nivel nacional. Aunque quizás aquí se dé el milagro.