Las horas trabajadas extraoficialmente también cuentan para el cálculo de horas extras. Esto incluye por ejemplo el tiempo que le lleva a un empleado ponerse y quitarse un uniforme (si es requerido por el trabajo). Si el empleado está por salir pero de repente llega un pedido urgente y tiene que quedarse unos 30 minutos extras para ayudar a empacarlo, aunque haya sido por su voluntad que se quedó, la ley requiere que este tiempo sea pagado y usado en el cálculo de horas extras.

La ley FSLA entró en vigencia en 1938 y no contemplaba el uso de la tecnología que existe hoy en día. Todavía no queda claro si contestar correos electrónicos o llamadas a un celular relacionados al trabajo se consideran como trabajo extraoficial que debe ser remunerado. Para evitar problemas en el futuro, muchos empleadores están estableciendo políticas donde limitan el uso de los celulares por motivos de trabajo fuera del horario normal.

Mike Periu, empresario y experto en finanzas, es el editor de DINEROyCREDITO.com. ©2009 EcoFin Media, LLC