PEQUEÑOS NEGOCIOS
En Estados Unidos existen leyes que regulan cómo deben ser tratados los empleados con respecto a su remuneración y las horas trabajadas entre otras cosas. A nivel federal, la ley es el "Fair Labor Standards Act" (FLSA por su sigla en inglés) mientras que cada estado tiene sus propias leyes. Cualquier empresa que venda más de $500,000 –y muchas que venden menos pero que operan en ciertos sectores– tienen que cumplir con las normas del FLSA. La ley aplica a los que comúnmente se conocen como "obreros" y no a gerentes y ejecutivos. En casos donde el FLSA y la ley del estado se contradicen, gana la ley más favorable para el empleado, no el empleador. Los empresarios hispanos tienen que tener en cuenta estas leyes para evitar involucrarse en problemas laborales y legales.
Un elemento que tratan estas leyes son las horas extras que trabaja un empleado. Con la recesión, muchos empresarios han despedido a trabajadores para reducir sus gastos de nómina, dejando atrás menos trabajadores para hacer el mismo trabajo. Tienes que asegurarte de que esto no resulte en violaciones de las normas del FLSA.
Las horas extras deben pagarse a 1.5 veces el sueldo por hora estándar. Si en el transcurso de la semana el empleado trabaja más de 40 horas, le corresponde un pago adicional equivalente al 50% de su precio por hora. Si gana $10.00 la hora y trabaja 50 horas, las últimas 10 horas tienen que pagarse a $15.00. Una semana se considera como 7 días consecutivos. Existen algunas excepciones. Para empleados que no tienen un título de bachillerato ("high school") el empleador puede exigir que se pase 10 horas a la semana estudiando temas básicos (para aprender a leer, escribir, etcétera) como requisito de empleo. Estas horas no tienen que ser pagadas a "tiempo y medio" pero sí tienen que ser pagadas al precio normal por hora.
Las horas trabajadas extraoficialmente también cuentan para el cálculo de horas extras. Esto incluye por ejemplo el tiempo que le lleva a un empleado ponerse y quitarse un uniforme (si es requerido por el trabajo). Si el empleado está por salir pero de repente llega un pedido urgente y tiene que quedarse unos 30 minutos extras para ayudar a empacarlo, aunque haya sido por su voluntad que se quedó, la ley requiere que este tiempo sea pagado y usado en el cálculo de horas extras.
La ley FSLA entró en vigencia en 1938 y no contemplaba el uso de la tecnología que existe hoy en día. Todavía no queda claro si contestar correos electrónicos o llamadas a un celular relacionados al trabajo se consideran como trabajo extraoficial que debe ser remunerado. Para evitar problemas en el futuro, muchos empleadores están estableciendo políticas donde limitan el uso de los celulares por motivos de trabajo fuera del horario normal.
Mike Periu, empresario y experto en finanzas, es el editor de DINEROyCREDITO.com. ©2009 EcoFin Media, LLC
Las horas trabajadas extraoficialmente también cuentan para el cálculo de horas extras. Esto incluye por ejemplo el tiempo que le lleva a un empleado ponerse y quitarse un uniforme (si es requerido por el trabajo). Si el empleado está por salir pero de repente llega un pedido urgente y tiene que quedarse unos 30 minutos extras para ayudar a empacarlo, aunque haya sido por su voluntad que se quedó, la ley requiere que este tiempo sea pagado y usado en el cálculo de horas extras.
La ley FSLA entró en vigencia en 1938 y no contemplaba el uso de la tecnología que existe hoy en día. Todavía no queda claro si contestar correos electrónicos o llamadas a un celular relacionados al trabajo se consideran como trabajo extraoficial que debe ser remunerado. Para evitar problemas en el futuro, muchos empleadores están estableciendo políticas donde limitan el uso de los celulares por motivos de trabajo fuera del horario normal.
Mike Periu, empresario y experto en finanzas, es el editor de DINEROyCREDITO.com. ©2009 EcoFin Media, LLC