Rolando R. Raudez T., Los Ángeles, CA

Es lamentable que un presidente que se dice electo democráticamente, no respete las leyes de su país y abuse de su cargo, al llevar a efecto, consultas que son competencia de otros poderes del estado.

Para nadie es un secreto que Zelaya actuó envalentonado por el apoyo del injerencista Chávez, ya que a este último le da por hacer encuestas y como tiene comprados a los diferentes poderes, hace lo que le da la gana.

Pero en Honduras es distinto, ahí se respetan las leyes y nadie puede jugar con ellas.

Se le aguó la fiesta a Chávez, como sería, que hasta amenazó con invadir a Honduras.

El pueblo honesto no quiere el regreso de Zelaya, los que lo quieren son los agitadores profesionales (miren las tomas de las televisoras, los primeros se manifiestan cívicamente y los últimos causan destrozos y se cubren la cara con trapos rojo y negro).

Los tales líderes de ALBA, que decían que la OEA, no servía para nada, ahora la ocupan para su conveniencia y cuentan con la ONU dirigida por un sinvergüenza sandinista.

¡Que viva Honduras!