Raúl Yzaguirre podrá convertirse en el primer embajador estadounidense cuyo nombre, antes de asumir el cargo, lo lleven un instituto de políticas (en la Universidad de Texas, Pan American), una escuela chárter (en Houston) y todo un edificio a sólo pasos de la Casa Blanca.

El 30 de noviembre, tres días después que el presidente dominicano Leonel Fernández anunciara prematuramente su aprobación de Yzaguirre como embajador ante su país, el presidente Obama hizo el nombramiento a embajador del campeón de los derechos civiles.

El nombramiento, que requiere confirmación del Senado estadounidense, es uno de una serie que hiciera Obama desde que la coherencia de su política hacia América Latina cayó bajo escrutinio crítico.

Llega a colación de la confirmación el 3 de noviembre de Arturo Valenzuela como subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. Valenzuela anteriormente fue asistente especial al presidente durante la administración de Clinton. Sirvió en el Consejo de Seguridad Nacional con enfoque en los asuntos interamericanos. Más recientemente, Valenzuela fue profesor de gobierno y director del Centro para Estudios Latinoamericanos en la Georgetown University. Reemplaza al subsecretario de Estado Thomas Shannon, quien fue nombrado embajador estadounidense ante Brasil.

El nombramiento de Yzaguirre, y el movimiento de otros individuos claves, incluyendo el nombramiento que hiciera Obama de Carlos Pascual, anterior director de política extranjera en la Brookings Institution, a embajador ante México podrá ser señal de una lenta pero importante presentación de un equipo con una amplia gama de experiencia.

Hay una lista corta de temas que han tenido una atención retrasada de Estados Unidos como que hacer con el narcotráfico, Cuba, Honduras, Hugo Chávez, Evo Morales, cuestiones que tradicionalmente le han quitado el oxígeno del aire para tener una mejor comprensión de América Latina. El presidente de Brasil, Lula da Silva, por ejemplo, ha dado voz públicamente a su decepción con el fracaso de Estados Unidos de tener una vista más amplia de América Latina.