Agustín L. Cruz, Atlanta, Georgia

Cada vez que un inmigrante documentado o no es deportado, todos los comerciantes pierden un cliente.

Esta fue la lección que nunca quisieron aprender las y los empresarios. Jamás quisieron sacrificar su vida de lujos, todos creyeron que las deportaciones de los trabajadores era un mal externo. Las equivocadas estrategias de sobrevivencia es uno de esos palos por las expresiones tímidas, pasivas, indolentes y hasta de cobardía de la gran mayoría de las y los empresarios. Hoy los desastres llegan con el consentimiento de todos.

Por falta de anunciantes la radio Viva 105.7 FM, dejó de transmitir el formato en español, para desgracia de sus escuchas y Clear Channel propiedad de la estación la fusionó al cuadrante 105.3 El Patrón. Con esta lección ojalá el sentido común que nos dice que la inacción y el silencio estimulan cualquier mal, las y los empresarios con la sociedad civil organizada caminen juntos y exijan que se termine de hacer leyes sin principios, comercio sin moral y hasta oración sin sacrificio. Si las y los empresarios aprenden la lección, pronto estaremos viendo y escuchando los llamados a las cámaras de comercio para acordar estrategias de defensa apegadas a la realidad.

Todos los empresarios, por pequeños que sean, deben estar enterados que los políticos y gobernantes, que no se caracterizan por su pulcritud pueden cambiar las leyes cuando hay presión de quienes pagan sus campañas, pero ese grito debe ser fuerte y contundente, de lo contrario los negocios, grandes o pequeños seguirán diluyéndose entre los dientes de feroces lobos o en el menor de los casos fusionándose o dejar de existir. Para las y los empresarios que deseen seguir viviendo de sus negocios es aceptar que la ajenidad también es de ellos y enfrentar a los buitres, mercaderes del odio con el valor suficiente para no seguir siendo los perdedores de siempre.