Mañana hay elecciones en varios lugares, pero hay dos contiendas por gubernaturas que llevaron al presidente Barack Obama a hacer campaña en New Jersey y Virginia.

Son elecciones estatales que se producen casi a un año exacto de que Obama ganara la Casa Blanca en la histórica elección presidencial del 2008, y para muchos observadores los resultados pueden reflejar, hasta cierto punto, un juicio sobre la administración Obama, o sobre los dos partidos, Demócrata y Republicano.

Según el senador demócrata de New Jersey, Bob Menéndez, "los ojos de la nación están sobre nosotros" y "esta elección formulará una declaración sobre Obama", según reportó Northjersey.com. Después de todo, es un preámbulo a los comicios de medio tiempo del 2010.

El gobernador demócrata de New Jersey, Jon Corzine, busca la reelección, y el demócrata Creigh Deeds, aspira a la gubernatura de Virginia.

Las dos contiendas parecen complicadas para los demócratas. Las encuestas apuntaban a una contienda cerrada entre Corzine contra el republicano Chris Christie. Pero la desventaja de Deeds sobre su opositor republicano, Bob McDonnell, era de dobles dígitos.

Será interesante ver cómo le va a estos dos demócratas a un año de las elecciones de 2008 —y cómo les va con los votantes latinos—, aunque es una elección estatal temprana y hay muchos factores que pueden incidir, incluyendo la escasa participación electoral. No se espera una masiva participación de los llamados "demócratas de Obama" como en el 2008.

Con todo, quiero saber si pueden establecerse contrastes entre una campaña demócrata, la de Corzine, que ha buscado activamente el voto latino —aunque no todos lo apoyen—, y otra campaña demócrata, la de Deeds, cuyos esfuerzos digamos que han sido pírricos. O qué sugerirán los resultados para ambos partidos rumbo al año entrante.