Alfonso Badia, Los Ángeles, California

"El secretario general de la OEA se mostro satisfecho con el acuerdo logrado para resolver crisis política en Honduras". De hecho, la OEA a través de su presidente Insulza y del Presidente Arias de Costa Rica no escatimaron esfuerzos para mediar e intentar resolver la crisis política hondureña. El Presidente constitucional Manuel Zelaya sufrió un claro golpe de estado que atento no solo contra la democracia de Honduras sino contra la democracia en América Latina y del mundo entero.

Entre tanto la crisis hondureña se prolongaba y agudizaba por la terquedad de algunos integrantes del golpe; sea el Micheletti, las Fuerzas Armadas, la Honorable Asamblea Legislativa, el cardenal Maradiaga y la empresa privada que no querían reconocer la autoridad máxima del Poder Ejecutivo, elegido bajo sufragio como dice la Constitución.

En su momento la democracia hondureña hubiese dado un ejemplo al mundo entero desaforando y juzgando ante los tribunales al Presidente Zelaya por las faltas y delitos que los golpistas aducen, mas no expulsandolo de Honduras en la forma que lo hicieron.

En economía política reza una regla que hasta suena logica que dice: "El que ostenta el poder económico, ostenta el poder político". Como dicen, dicho y hecho: Bastó para que la comitiva enviada por los Estados Unidos a Honduras se reuniera con las partes, para que los acuerdos políticos largamente estancados tuviesen un comienzo de solución.

Es positivo que las aguas políticas en Honduras lleguen a su nivel para bien de toda América Latina. En el futuro la OEA debe de ser mejor escuchada y sus dictámenes acatados de inmediato por sus naciones miembros, de esta manera la anhelada democracia por todos los pueblos del hemisferio se hara realidad en el siglo 21.