Catherine Atkin
El presidente electo Barack Obama se convierte en el centro de atención conforme se prepara para cumplir las esperanzas de tantos y la necesidad de cambio que aseguró su victoria presidencial. Al igual que muchas otras personas de California y el resto del país interesadas en la educación de nuestros más pequeños, me emociona profundamente su promesa de ofrecer a cada niño una educación de talla mundial desde su nacimiento hasta el día en que se gradúen de la universidad.
El plan de Obama consiste en invertir en la educación preescolar debido a que, en su opinión, preparar a los niños para la escuela puede eliminar la brecha en logros académicos. Obama reconoce que los niños que participan en estos programas serán más propensos a sacar buenas calificaciones en las áreas de lectura y matemática, graduarse de la secundaria, asistir a la universidad, obtener un buen empleo y ganar más dinero.
La situación económica actual pone de manifiesto más que nunca la necesidad de realizar inversiones acertadas en programas importantes como el preescolar, el cual aumenta la competitividad mundial y ofrece a los niños mejores oportunidades de tener éxito como estudiantes y ciudadanos. Obama ha afirmado que esta es una prioridad incluso en momentos económicos difíciles.
Como madre y defensora del preescolar, he observado lo importante que es sentar las bases para el aprendizaje futuro desde el nacimiento hasta el día en que los niños ingresan al jardín de infantes, cuando sus cerebros están en pleno desarrollo.
El otoño pasado me dio mucho orgullo ver a mi hijita, luciendo su mochila preferida, y formando fila en la puerta de su aula esperando ansiosamente iniciar su primer día en el jardín de infantes.
En todo momento me sentí segura de que ella estaba lista para aprender gracias a las habilidades adquiridas en el preescolar: cómo prestar atención, ser perseverante para completar sus tareas y hacerse amigos.
Sabía que el preescolar la había ayudado a adquirir habilidades iniciales en las áreas de lectura, incluyendo el reconocimiento de letras, consonantes y vocales, y de matemática como entender la diferencia entre más y menos, más grande y más pequeño, más largo y más corto.
Pese a esto, también entendí que no todos los niños tienen la misma oportunidad. Al carecer de esta preparación esencial, ellos tendrán más problemas de rendimiento, sin lograr entender porqué aprender les resulta más difícil que a otros niños. Además, los estudios demuestran que los niños que empiezan rezagados no logran superar esta situación. Lo bueno es que un preescolar de calidad es una estrategia segura para eliminar la brecha de rendimiento y solucionar la crisis de deserción escolar en la secundaria.
Desafortunadamente, los niños que podrían beneficiarse más de un preescolar de calidad (Latinos, Afro-americanos, alumnos que tienen al inglés como segunda lengua y niños que provienen de hogares de bajos ingresos) suelen no tener acceso al mismo.
Según un estudio de RAND Corporation, sólo la mitad de los niños latinos de California asisten a preescolares y centros de cuidado infantil, la tasa más baja de cualquier otro grupo racial o étnico. Para peor aún, apenas un 14 por ciento de los niños latinos asiste al tipo de programa preescolar de calidad que los preparará para obtener un buen desempeño escolar.
Como madre, siempre seré la primera maestra de mis hijos, así como la más importante. Sin embargo, el preescolar complementa una buena crianza al ofrecerles una serie de experiencias que refuerzan el aprendizaje de valores importantes como la capacidad de compartir, trabajar en equipo y ser independientes así como de conocimientos esenciales para el aprendizaje de la lectura y matemática que necesitarán en el jardín de infantes.
De hecho, un 95 por ciento de los maestros de jardín de infantes afirma que los niños que asistieron al preescolar están mejor preparados para el jardín de infantes.
Illinois, el estado de donde Obama es originario, ha sido un líder nacional a la hora de invertir en sus pequeños. California no puede quedarse atrás. Es por esto que exhorto a nuestros legisladores estatales a priorizar la educación preescolar en sus planes de trabajo.
Espero que se propongan expandir el progreso logrado este año con dos importantes proyectos de ley vinculados al preescolar, los cuales fueron aprobados por la Legislatura y ratificados por el Gobernador Arnold Schwarzenegger. Ninguno de los dos proyectos de ley demandan partidas de fondos adicionales y lo más importante es que sientan las bases para que los niños que más lo necesitan tengan acceso a un preescolar de calidad.
El Proyecto de Ley 1629 del Senado fue redactado por el Senador Darrell Steinberg y establece la formación de un comité para crear un sistema de mejora en la calidad de la educación temprana a fin de que, cuando tengamos los recursos necesarios, podamos invertir en programas de efectividad demostrada.
Un sistema de calificación recompensará a los preescolares que cumplan los requisitos de calidad superior y ayudará a los padres a elegir la mejor institución educativa para sus hijos.
El Proyecto de Ley 2759 de la Asamblea fue redactado por el Asambleísta Dave Jones y contempla la fusión de cinco programas de preescolar financiados por el estado. Al reducir la burocracia y aumentar la flexibilidad local, miles de niños podrían tener acceso a preescolares.
Aquí en Los Ángeles, la votación también trajo una victoria para la educación preescolar con la aprobación de la medida Q, un bono escolar de $7 mil millones que incluye la financiación de centros de educación preescolar.
Esta medida tiene carácter de urgente ya que de todo el estado de California, el Condado de Los Ángeles es el que tiene el mayor déficit en materia de centros de preescolar según un informe preparado por Advancement Project. Este mismo informe descubrió que los niños latinos y afro-americanos son los que tienen una mayor probabilidad de vivir en vecindarios que carecen de preescolares.
Nuestro país y nuestro estado deben enfrentar grandes desafíos así como oportunidades maravillosas. Anhelo ver el momento en que el presidente electo Obama y los legisladores de California cumplan con sus objetivos ambiciosos.
Ofrecer a nuestros niños más pequeños las herramientas sociales, emocionales y educativas que necesitan para convertirse en adultos estables y responsables nos beneficiará a todos: nuestras familias, nuestras comunidades y nuestro país, además de ser un paso importante para el cumplimiento de los sueños y esperanzas que tantos sintieron el día de las elecciones presidenciales
Catherine Atkin es presidente de Preschool California.