En hogares y esquinas en todo el país, miles de voluntarios de la Asociación de Organizaciones Comunitarias para una Reforma Inmediata (ACORN) han trabajado con ahínco para asegurar los derechos y dar poder a millones de estadounidenses de comunidades con bajos ingresos y comunidades de minorías.

Los hemos visto inscribiendo a nuestros vecinos latinos y afroamericanos tanto en centros urbanos densamente poblados como en remotos pueblos rurales, luchando para que la voz de nuestras comunidades históricamente marginadas sea escuchada.

Solamente el año pasado los latinos representaron aproximadamente la cuarta parte de los 1.3 millones de votantes nuevos que ACORN inscribió, más de 300 mil nuevos votantes estadounidenses. Es por eso que los ataques injustificados y sin fundamento hacia ACORN en las últimas semanas han sido tan perjudiciales para cualquier persona que desee que las comunidades de minorías hagan oír su voz en nuestro gobierno.

El trabajo que lleva a cabo ACORN y los grupos que defienden los derechos de los votantes latinos es un paso enorme e importante hacia la meta de brindar a los latinos y a los afroamericanos la voz que necesitan y se merecen. Cuando somos muchos, tenemos el poder para hacer cambios en nuestros vecindarios, nuestras ciudades, nuestros estados y nuestra nación.

Pero es exactamente esta transferencia de poder lo que provoca las acusaciones falsas de fraude en las inscripciones de votantes que repiten hasta el cansancio los expertos de la derecha y los medios que simpatizan con ellos, como FOX News. Eso amenaza con echar por tierra el trabajo de ACORN, los latinos, los afroamericanos y otras organizaciones en todo el país que han trabajado durante décadas para garantizar y proteger el derecho al voto de todos los estadounidenses.