Empieza a fructificar la lucha de los jóvenes indocumentados que desean seguir estudiando y ser parte activa en el futuro de Estados Unidos . J. Emilio Flores/La Opinión
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El movimiento de estudiantes indocumentados que desde mayo inició una agresiva campaña en todo el país para exigir a los legisladores que den luz verde al DREAM Act, ha logrado que la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) frene sus deportaciones.

El de Marlen Moreno es el caso más reciente.

Desde la semana pasada, esta joven de 26 años ya tenía todas sus cosas listas para abandonar el país e irse a su natal Cumpas, en norteño estado mexicano de Sonora, de donde salió cuando tenía 13 para vivir el resto de su vida en Tucson, Arizona.

Su orden de salida estaba programada para el domingo 8 de agosto, pero tres días antes su abogada le dijo que le otorgaron un permiso de un año para quedarse en el país.

Marlen se escuchaba emocionada cuando vía telefónica La Opinión la entrevistó.

"Me iba a ir muy temprano, ya tenía mis cosas personales, ropa y eso, quería salir muy temprano porque era un viaje largo, primero cruzar por Nogales, llegar a Magdalena y luego ya de ahí irnos al pueblo", comentó.

¿Y qué pasó?

"Pues que gracias a las llamadas que hicieron, a la campaña, me dieron otro año, tal vez en ese año ya pueda aplicar para el DREAM Act o que pase la reforma", respondió.

Como portavoz de ICE, Lori Haley dijo que esa oficina está enfocando sus políticas de aplicación de la justicia migratoria de manera inteligente y efectiva.

"Lo primero es enfocarnos en los extranjeros criminales que representan una amenaza a nuestras comunidades mientras continuamos trabajando con el Congreso en promulgar una reforma", señaló.

Caso por caso, explicó, ICE está actuando de manera tan discrecional como apropiada, y tiene la autoridad para postergar una deportación basado en los méritos de las personas una vez que se revisan los hechos específicos.