Dos mujeres escuchan a un agente del Departamento del Sheriff en Phoenix, Arizona, desde una patrulla, durante un operativo de detención. La nueva ley migratoria entra en efecto mañana. José Muñoz/La Opinión
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PHOENIX, Arizona.— Ni bien entre en efecto mañana la ley estatal SB1070, que criminaliza la inmigración indocumentada en Arizona, el controversial sheriff Joe Arpaio, del condado Maricopa, planea un operativo para arrestar a inmigrantes. Pero no todas las agencias policiacas impondrán la nueva norma migratoria como su prioridad.

A pocas horas de que entre en vigor la medida —dependiendo de la decisión de la jueza federal Susan Bolton—, las distintas fuerzas de la ley en Arizona entrenan a sus policías sobre cómo implementarla, en algunos casos con hermetismo.

 

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En efecto, más allá de su apoyo u oposición a la nueva ley, varias autoridades policiacas aseguran que no cambiará demasiado su proceder y otras que se trata de un tema complejo que dependerá de cada detención y arresto.

"Espero que no entre en vigor, pero si entra en vigor, estamos preparados para aceptarla", dijo el sheriff Tony Estrada, del condado de Santa Cruz en la frontera con México. "La vamos a aplicar cuando llegué la ocasión, pero no vamos a hacer nada de operativos especiales ni agregar personal adicional para esto".

Estrada dijo que cuando sus agentes encuentren a inmigrantes indocumentados, llamarán a la Patrulla Fronteriza como siempre lo han hecho.

Larry Rodríguez, el jefe de policía de Tolleson, una ciudad de menos de cinco mil habitantes adjunta a Phoenix, dijo que su política será cuestionar a las personas detenidas por algún delito y si hay sospecha de que están aquí ilegalmente.

De ser ese el caso, los agentes contactarán telefónicamente a la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para verificar su estatus en el país; dependiendo de la situación, pueden ir a la cárcel por cargos de estar ilegalmente en Arizona, dijo.