Si usted piensa que el alcalde Antonio Villaraigosa es la persona mejor pagada del Ayuntamiento de Los Ángeles se equivoca. Catorce empleados, la mayoría gerentes de departo y asesores financieros gozan de un sueldo que supera los $232,000 anuales, 23 veces más la cantidad con la que sobreviven casi 100,000 familias pobres en este condado.
Pese a los problemas de presupuesto, este municipio paga los mejores sueldos a la mayor cantidad de trabajadores, en comparación con otros ayuntamientos del Sur de California, según reportes salariales que obtuvo La Opinión.
Más de 7,100 empleados del gobierno de Los Ángeles o 14% de su plantilla gana $100,000 anuales o más, siendo el Departamento de Policía (LAPD) el que obtiene la mayor parte de esos cheques.
Un selecto grupo de 73 personas, sin incluir al alcalde, obtiene una paga de más de $200,000 cada año, principalmente gerentes, directores, asistentes y supervisores.
La lista de los mejor pagados la encabeza la directora ejecutiva de la entidad municipal Aeropuertos del Mundo de Los Ángeles (LAWA), Gina Marie Lindsey, cuyo sueldo es de $326,855, casi $20,000 más que el jefe de la Policía, Charles Beck, en segundo lugar. Les sigue la responsable del Puerto de San Pedro, Geraldine Knatz, con un salario anual de $300,964.
Otras ciudades del Sur de California son más conservadoras respecto a la paga de sus trabajadores. En San Diego, el segundo gobierno más grande de esta región, apenas 227 trabajadores (2.1% de su plantilla) ganan $100,000 o más cada año. Mientras que en Santa Ana, sólo sumando el pago de horas extra y otros incentivos, 531 empleados rebasaron esa cantidad.
La brecha es mayor aún incluyendo a municipios en el norte del estado. En San Francisco, por ejemplo, 6,449 trabajadores ganaron ese sueldo o más el año pasado (aunque esta proporción es mayor respecto al total), informó el diario San Francisco Chronicle.
El tamaño de la nómina del gobierno de Los Ángeles fue criticado recientemente por el ex alcalde Richard Riordan (1993-2001), quien advirtió que si no se eliminan 5,000 puestos ésta podría declararse en bancarrota antes del año 2014.
"Es un problema enorme. Tom Bradley, que fue mi predecesor, cortó la nómina de la ciudad por un tercio. Se hace un mejor trabajo absorbiendo lo que la gente de Los Ángeles paga a estos empleados", comentó a este diario.
Si bien no coincidió con la perspectiva de Riordan, el martes el jefe de la Oficina Legislativa de la ciudad (CLA), Gerry Miller, recomendó la eliminación de otros 1,000 empleos, adicionales al recorte de 761 puestos que propuso el alcalde, argumentando que de manera equivocada se cuenta con ingresos que aún no se han materializado.
Un vocero del alcalde comentó que Villaraigosa sigue seguro de las proyecciones de ingresos por impuestos para el próximo ciclo fiscal, por lo cual "no hay necesidad de cortar otros mil puestos".
Tanto la contralora Wendy Greuel, como algunos analistas consultados por este matutino, insisten en que la plantilla laboral de Los Ángeles (que incluyó a 5,000 nuevos empleados sólo durante el primer período de Villaraigosa) es muy grande.
"Es claro que en la ciudad vamos a tener que reducir la cantidad de empleados", insistió Greuel.
La contralora pronosticó que en los dos próximos ciclos fiscales continuará el déficit de presupuesto. "Tenemos que ser más conservadores por la cantidad de nuestros ingresos para asegurar que podamos cumplir con nuestras obligaciones", mencionó.
El problema es que los empleados que podrían ser despedidos tienen menor antigüedad; por ende, perciben los salarios más bajos.
Jack Kyser, economista en jefe de la Corporación para el Desarrollo Económico del Condado de Los Ángeles (LACEDC), comentó que este municipio debe identificar los cargos innecesarios y eliminarlos, para balancear su déficit. "El personal del Concejo Municipal debe ser cortado dramáticamente y ahorrar dinero ahí", dijo.
Veintiún asistentes de algunos concejales, según un reporte entregado a este medio por la Contraloría, reciben un sueldo anual de entre $101,630 y $154,846.
Cabe señalar que un estudio del National Institute on Retirement Security (NIRS), concluye que los empleados de los gobiernos estatales y locales ganan 11% y 12% menos, respectivamente, en comparación con los trabajadores del sector privado, considerando el nivel académico y la experiencia laboral.
Cinco de cada diez empleados gubernamentales tienen un título universitario o superior, en comparación con sólo 23% de sus contrapartes en compañías privadas.
El análisis subraya que la brecha salarial entre ambos grupos ha crecido durante los últimos 15 años; sin embargo, en materia de prestaciones laborales (plan de retiro, atención médica y otros beneficios) reconoce que los empleados de gobierno obtuvieron la mejor parte.
Eli Broad, fundador de la organización filantrópica The Broad Foundation, identifica a los paquetes de pensiones y al peso de la nómina del Ayuntamiento de Los Ángeles como los culpables de que éste se dirija a la quiebra.
"Ya no funciona que las personas se retiren a los 55 años. Cuando eso se redactó los empleados de la ciudad vivían 10 años menos que ahora", opinó quien es considerado el hombre más rico del condado, según la revista Forbes.
"Si el alcalde y los sindicatos no reconocen que es un problema, en el corto plazo podría significar una declaración de bancarrota", advirtió Broad.