ENTREVISTA

El procurador Jerry Brown, ahora precandidato demócrata a la gubernatura de California, opina que los indocumentados "son una parte importante de nuestra vida social y económica". Pero no está a favor de otorgarles licencias de conducir en California, aunque sí de una reforma migratoria.

Aunque lo primero estaría en sus manos, no así lo segundo. Pero Brown, en entrevista ayer con La Opinión 24 horas después de lanzar su candidatura, dijo que "como procurador estatal no puedo ofrecer privilegios de conducir a personas que no estén aquí legalmente".

Dijo además que buscaría "trabajar de cerca" con el presidente de México, en particular sobre temas de energía, drogas y tráfico de armas, y también, para conversar sobre el destino de docenas de miles de presos mexicanos en las cárceles de California.

Se presenta como la persona "que mejor conoce el gobierno de California" y el que puede hacer que funcione de nuevo. Plantea una "revisión total" del presupuesto y que todo esté sobre la mesa.

La Opinión sostuvo ayer una conversación telefónica con el procurador y ex gobernador Brown sobre estos temas y otros detalles de su campaña para sustituir a Arnold Schwazenneger al frente del gobierno estatal.

Usted habló de decisiones difíciles y de no aumentar impuestos sin la aprobación de los votantes ¿Qué tanto puede soportar California en recortes y aumentos de colegiaturas?

Los californianos no tienen confianza ninguna en su gobierno y mi primer trabajo será generar esa confianza. Creo que hay ahorros que podemos hacer y me dispongo a encontrarlos.

Pero no creo que la legislatura haya realmente analizado todos los elementos del presupuesto. Si gano la gubernatura, me reuniré con ellos a partir de diciembre, no sólo con los líderes o con los demócratas sino con cada legislador y escucharé sus ideas.