Felipe Calderón durante su visita a Ciudad Juárez. EFE
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Por lo pronto, desde el Senado mexicano solicitaron al Ejecutivo asumir su parte para detener dicho tráfico. "México debe poner a trabajar a las adunas nacionales que están siendo una coladera de armas", dijo el legislador Manlio Fabio Beltrones.

El consulado estadounidense en Juárez, por su parte, confirmó que reanudará sus labores este miércoles luego de un día de luto por sus colegas caídos y tras la visita a la sede del embajador Carlos Pascual, quien fue acompadado por la canciller mexicana, Patricia Espinosa.

La asociación de García y otras asociaciones de derechos humanos buscarán hacerse oir en las mesas de trabajo que integran el gobierno federal, estatal y local desde hace poco más de un mes cuando, tras la masacre de 16 estudiantes, las autoridades lanzaron el programa Todos Somos Juárez, que busca en la sociedad civil la respuesta a la violencia de la entidad.

"El problema es el Ministerio Público que no averigua nada, no comprueba nada y los pocos delincuentes que agarran los vuelven a dejar libres porque no tienen pruebas o no quieren tenerlas… eso se llama impunidad", concluyó Malu García, también activista de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa.