Un soldado mexicano vigila desde su tanque las calles de Ciudad Juárez. EFE
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MÉXICO, D.F. (EFE).— El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) mexicana, Raúl Plascencia, aseguró ayer que no hay mejoría después de tres años de estrategia gubernamental de combatir al narcotráfico con una mayor fuerza militar, y una muestra de este "fracaso" es Ciudad Juárez, la urbe más violenta del país.

Plascencia explicó que la situación de urgencia que vive el país, donde las policías fueron "rebasadas y penetradas" por la delincuencia organizada provocó que se utilizara al Ejército para que, en colaboración con las autoridades civiles, enfrentaran a la delincuencia.

"Ya son cerca de tres años con una estrategia de estas características. Lo que puedo decir que observamos es que no ha habido una condición de mejoría en aquellos lugares donde los operativos se han dado por parte del Ejército", dijo Plascencia en entrevista una radiofónica con el periodista Joaquín López Dóriga.

Enseguida, señaló a Ciudad Juárez como "la peor referencia del fracaso en una acción de estas características".

El ombudsman afirmó que no basta con utilizar la fuerza sino también la inteligencia y estrategias adecuadas para combatir a una delincuencia del siglo XXI, "preparada y profesionalizada en los delitos que está cometiendo".

Recordó que la colaboración del Ejército mexicano en la lucha contra las drogas data de hace 35 años. Pero a partir del gobierno del presidente Felipe Calderón, quien asumió en diciembre de 2006, la estrategia ha sido de mayor participación militar, al punto de que han sido destacados en varios puntos conflictivos del país 45,000 solados, 8,000 de los cuales están en Ciudad Juárez.

Sobre un informe publicado ayer por el Departamento de Estado de EEUU en relación con los derechos humanos en 194 países, entre ellos México, Plascencia dijo que "debe existir calidad moral y debe haber congruencia también por parte de los que quieran colocarse como grandes juzgadores".