Los residentes y las autoridades que trabajan limpiando escombros y vaciando las cuencas de protección en la zona de La Cañada Flintridge deberán acelerar su paso debido a posibles lluvias para mañana que traerán nuevamente varias pulgadas de precipitación para la zona de Los Ángeles, dijeron ayer autoridades del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) en Oxnard.

Y aunque aún es preliminar, el NWS podría emitir nuevamente una advertencia de deslaves para mañana y el miércoles debido a la posibilidad de precipitación que muestran los radares y los satélites de este laboratorio.

Según Bill Hoffer, meteorólogo y vocero del NWS, mañana por la mañana, la probabilidad de que caiga lluvia sobre el Sur de California es de 30% y del 40% para ese mismo día en la noche, lo que podría preocupar a los residentes de las zonas afectadas por deslaves en La Cañada, y también a zonas como Acton, La Crescenta y partes del noroeste de Los Ángeles que fueron afectados por los incendios.

"Con las primeras tormentas, la tierra no estaba tan saturada de agua, ahora es diferente", expresó Hoffer a este rotativo. "Mantendremos un ojo constante en el clima, tenemos a varios meteorólogos observando y a este punto esperamos de 1 a 1.25 pulgadas de lluvia", agregó.

Según el NWS, es normal que en esta temporada de lluvias se tengan varias precipitaciones, primordialmente debido a bajas temperaturas que al tocar la superficie marina recogen humedad y generan este tipo de tormentas en el pacífico.

"Básicamente estamos entre un sistema y otro", expresó. "Y para el martes hay posibilidades de que se forme una tormenta eléctrica, pero aún es muy preliminar", agregó.