Los programas de ayuda de la administración de Barack Obama no han podido mitigar las confiscaciones inmuebles en todo el país. Archivo
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El fiasco inmobiliario que se declaró hace tres años ha causado enormes daños colaterales en California, y uno de las más graves es la caída de los préstamos hipotecarios en áreas de escasos ingresos de la ciudad de Los Ángeles, señala un estudio que será revelado hoy.

"Los embargos han tenido un impacto desproporcionado en las comunidades donde reside gente de color, conduciendo a la erosión económica y pérdida de bienestar para una generación en barrios que por mucho tiempo han sido golpeados por la depredación finaciera", es una de las conclusiones del análisis llevado a cabo por la Coalición para la Reinversión en California (CRC), organización sin fines de lucro que aboga por la democratización del crédito hipotecario.

Según el reporte, más de 632 mil inmuebles en California entraron en proceso de ejecución bancaria en 2009, un incremento de 21% respecto al año previo.En la nación, esa cifra ascendió a 2.8 millones. Además de California, otros tres estados, Florida, Arizona e Illinois, encabezan la lista de áreas devastadas por la crisis inmobiliaria.

El reporte, From foreclosure to re-redlining, señala que desde el inicio de aquella, las grandes instituciones hipotecarias han vuelto a restringir el crédito en las áreas compuestas mayoritariamente por minorías, una práctica conocida como ‘redlining’ o discriminación hipotecaria

Por otro lado, asegura que los programas creados por la Administración Obama para lidiar con la ola de embargos y la contracción financiera, conocidos por sus siglas HAMP y TARP respectivamente, no han podio mitigar significativamente el impacto de las confiscaciones de casas

Entre diciembre de 2008 y noviembre de 2009, agrega, en Sacramento y San Diego tuvieron lugar menos de mil modificaciones hipotecarias, en tanto que Oakland y Los Ángeles únicamente registraron 372 y 2,337, respectivamente.