Están en todos lados: limpiando oficinas y también dirigiéndolas; atendiendo a su familia o manejando un autobús; y en las aulas de las universidades, como estudiantes y como maestras. Pero cuando de liderazgo en las corporaciones se trata, las latinas de California no se ven.
La organización Hispanas Organized for Political Equality (HOPE) recientemente lanzó luz sobre este problema a través de la publicación de un reporte que señala que entre las 400 compañías públicas más grandes de California, no hay una sola que tenga como líder a una latina.
Las conjeturas de la organización se basan en un estudio publicado por UC Davis sobre el liderazgo de las mujeres en general en el ámbito de los negocios en California. Tomando como referencia esta información, HOPE contactó a las mujeres en cargos de alta dirección de las 400 corporaciones mayores para identificar su origen étnico; ninguna de ellas es latina.
"Lo que hicimos fue buscar en el censo publicado por UC Davis cuáles eran las empresas que tenían a mujeres en cargos de alta dirección, específicamente en el nivel de CEO’s", explicó a La Opinión Helen Torres, directora ejecutiva de HOPE. "Hicimos una búsqueda por sus apellidos y en los casos de duda consultamos su perfil completo. Luego les hicimos llamadas para preguntarles si se consideraban latinas. Encontramos afroamericanas, asiáticas, pero no una latina".
El estudio en general reporta que sólo 11.6% de los cargos ejecutivos en California son ocupados por mujeres; pero la revisión detallada, centrándose únicamente en los cargos de dirección ejecutiva (CEOs), dio por resultado que de las 400 grandes corporaciones sólo 15, es decir el 3.8% tienen como CEO a una mujer.
Las latinas representan el 14% de la fuerza de trabajo de California. A pesar de que la investigación de HOPE no encontró a ninguna latina en los cargos ejecutivos corporativos, al ser encuestadas sobre sus aspiraciones, 80% de quienes actualmente tienen un puesto gerencial dijeron aspirar a tener un puesto ejecutivo.
Para HOPE uno de los factores que tiene que ver con la falta de acceso a los cargos de dirección corporativa para las latinas es la elección en el área de especialización. Las latinas que actualmente tienen cargos gerenciales –en un rango por debajo de los analizados, pero que requieren de habilidades de liderazgo-, se ubican en industrias de servicio, en áreas como recursos humanos o relaciones públicas. No es el caso en finanzas, gerencia de negocios o en el área legal.
Con base en estos hallazgos, HOPE considera que las corporaciones deberían ofrecer a las latinas mayores oportunidades de entrenamiento y de realizar "internships" en las funciones que resultan fundamentales para el área de negocios, así como mejorar las políticas de las propias corporaciones para promover el balance entre el trabajo y la vida personal de las empleadas.
En lo que respecta a la educación, desde el sistema K-12 hasta las universidades, es preciso incentivar a las latinas para que desarrollen estudios especializados en matemáticas, ciencias y negocios. Por lo que toca a las latinas que ya se encuentran en niveles gerenciales intermedios, lo ideal sería que no se queden ahí: que busquen oportunidades para adquirir nuevas habilidades –aún cuando esto les implicara viajar o mudarse a otra ciudad-, buscar tutores, o formar grupos de apoyo.
Un ejemplo de este último aspecto es el proyecto impulsado por la Asociación de Mujeres de Negocios Latinas (LBWA), que con seis años de trabajo busca precisamente promover la participación y la preparación de mujeres que ya tienen una vida en el sector empresarial.
"Dentro de las personas con las que trabajamos a nivel corporativo algunas son mujeres y están en posiciones de liderazgo, muchas con años en esos cargos", comenta Cecilia Mota, presidenta nacional de la junta directiva de esta organización. "Por supuesto que hacen falta más, pero estas mismas mujeres han servido como mentoras para otras, que trabajan en empresas como Verizon o AT&T".
Mota considera que la tarea de organizaciones como esta es impulsar la participación de las latinas en las juntas directivas de las corporaciones grandes, y que esto se logrará a partir de la educación. "Pero además de dar las herramientas, es preciso que las corporaciones abran sus puertas y den oportunidades a estas personas; debemos buscar que las latinas tengan una voz que las represente en Sacramento, en Washington, alguien que constantemente abogue por sus derechos".