Algunos vecindarios del Sur de California han experimentado en los últimos años una especie de tregua entre pandillas rivales que solían atacarse mutuamente.
Ahora algunos expertos tienen la teoría que esto se debe a que se están dedicando a trabajar juntas o sin estorbarse a la hora de cometer crímenes o negocios ilícitos.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en Los Angeles, dijo a La Opinión que aunque no investigan un caso en particular de pandillas rivales colaborando entre ellas, sí están conscientes de que existe una tendencia de pandillas de diferentes etnias a trabajar por un bien común.
"Sabemos de pandillas latinas están trabajando con afroamericanas para obtener narcóticos o armas y estamos haciendo ya un trabajo de inteligencia", expresó Robert Clark, agente especial de la División Criminal del FBI.
"Es una tendencia que vemos entre diferentes grupos. Y creo que si ellos ven una oportunidad de colaborar entre estas barreras que tienen, van a tomarla", agregó.
Aunque la sección de Medios del LAPD dijo no haber escuchado casos de pandillas rivales trabajando en conjunto, el subjefe Michael Moore dijo a La Opinión que ya han empezado a ver una "mezcla" [blend] entre pandillas rivales.
"No me extraña. El propósito que tienen las pandillas es hacer dinero", expresó. "Y aunque es algo que no habíamos visto antes, te puedo decir que ya estamos al tanto de eso", agregó.
Confirmación
Y aunque la Procuraduría del condado o la Federal aún no han emprendido acciones legales contra estos grupos por asociación o las autoridades policiales locales tampoco investiguen un caso en particular, el diario Wall Street Journal encontró a un experto en pandillas que asegura que este fenómeno ya está ocurriendo en las calles angelinas.
Robert Lyons, un detective que por años ha trabajado en la División de Pandillas del Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles y quien no devolvió las llamadas de este diario al cierre de edición, dijo a ese rotativo que grupos históricamente rivales como los Bloods y los Crips en el sur centro angelino ya se unieron para hacer fechorías criminales.
"Estaban hablando entre ellos. Habían abrazos y se daban la mano, era increíble", expresó Lyons. "Ahora en vez de tener 200 tipos archí enemigos peleando contra otros 200, tienes a 400 trabajando juntos contra los agentes del orden", agregó.
Sin embargo, Aquil Basheer, un reconocido experto que entrena a interventores de pandillas en la organización Maximum Force Enterprise, señaló que este fenómeno aún no está ocurriendo en algunas pandillas de Los Ángeles.
"Veo un poco de elaboración en estos comentarios, pareciera que están tratando de crear un monstruo para traer más recursos en materia de supresión", subrayó. "Y aunque es necesario, aun no hay datos que prueben que las pandillas se están uniendo, creo que se olvidan que el punto es traer recursos para evitar que estos jóvenes se metan en ese mundo", agregó.
Recientemente varios miembros de la pandilla latina Hawaiian Gardens fueron acusados de crímenes de odio contra afroamericanos en un operativo considerado el más grande de la historia realizado por las agencias del orden locales y federales.
En operativos recientes, las autoridades han asestado golpes contra pandillas individualmente y nunca contra dos que se reconozcan como rivales.
Y al considerar que existen cerca de 41 mil pandilleros en la ciudad, de acuerdo al LAPD y 85 mil en el condado de acuerdo a un reporte del Comité de Consejería en Pandillas de California, el fenómeno parece muy lejano de la realidad, dijo Basheer.
El problema de pandillas ha sido por años un dolor de cabeza para las autoridades angelinas y en los últimos años han declarado una guerra abierta contra ellos con operativos gigantescos que incluyen agentes de varias entidades locales y estatales, restricciones judiciales y esfuerzos en prevención e intervención por parte de la ciudad.
Según las autoridades, estas acciones han colaborado al descenso histórico en el crimen de pandillas que este año, según el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), terminó con un índice de 11 por ciento a la baja comparado con el 2008 y de 33 por ciento menos comparado al 2002.
Para Earl Ofari Hutchinson, de la Mesa Redonda de Política Urbana, la unión de pandillas rivales podría darse solo a un nivel ya de crimen organizado estilo mafia, como en algún momento lo hicieron italianos con judíos con el contrabando de licor en los años 30s.
"Las pandillas rivales aun se siguen matando entre sí, al menos esas pandillas pequeñas que pelean por un grafiti o por el barrio; caso contrario no verías tiroteos relacionados a pandillas frecuentemente", expresó. "Pero no sería extraño ver que talvez no van a trabajar juntos, pero al menos no lo van a hacer en contra de ellos mismos", agregó.