En su primer discurso del Estado de la Unión, Barack Obama debe lograr una hazaña mayor que la de haber sido electo como primer presidente afroamericano de Estados Unidos: rescatar su agenda política de las garras del partidismo y la desilusión.
"Creo que esta es una tremenda oportunidad para que Obama le dé la vuelta a la tortilla porque, políticamente, las cosas no le están yendo muy bien", señaló Paul Rutledge, profesor de ciencias políticas de la Universidad de West Georgia, quien es experto en la figura presidencial.
"La principal sensación es que ha perdido el contacto con la gente, y ahora puede demostrar que recupera ese contacto", añade Rutledge.
El discurso del Estado de la Unión por parte del Presidente es tradicional cada año por estas fechas, y aunque se da frente al Congreso en pleno, "los más exitosos son los que se dirigen a la audiencia que está en la sala de su casa, no es la que está en la sala del Capitolio", apuntó Andy Rudalevige, politólogo de Dickinson College en Pennsylvania.
Aunque cada quien tiene su interpretación de lo que Barack Obama debería o no hacer, muchos coinciden en que debe continuar con el camino iniciado en días pasados, de acercarse a las preocupaciones de la clase media y la clase trabajadora de la nación, que está sufriendo los embates de la economía.
"El Presidente ha propuesto en días pasados ciertas medidas beneficiosas para la clase trabajadora y también otras para controlar mejor a los bancos. En realidad, enfocarse en una especie de revuelta contra Wall Street, un mensaje populista progresista podría ayudar a desviar el enojo que mucha gente siente hacia Washington y que se concentren mejor en su enojo hacia los bancos", indicó Christopher Malone, profesor de ciencias políticas de Pace University en Nueva York.
Malone agrega que lo mejor que puede hacer el Presidente "es cambiar el tema, reiniciar su agenda, ganar de nuevo algo del terreno perdido en la discusión sobre salud. Reestablecer sus prioridades", agregó Malone. Hay expectativa sobre cómo enfrentará Obama el tema de la reforma de salud.
Los expertos coinciden en que lo que no puede hacer es abandonar el esfuerzo de lograr la reforma, pero tampoco dejar que esta consuma más de su capital político. Una hazaña a todas luces complicada.
Ante todo, indican, debe de nuevo explicar la reforma de salud en forma clara y simple.
"La única vez que hemos visto apoyo fuerte a la reforma es cuando él ha hablado y explicado el tema, como cuando dio su discurso el pasado septiembre. Al ceder el tema de nuevo al Congreso, la propuesta volvió a ser impopular", afirma Rudalevige. "También necesita ser bien específico sobre temas como la creación de empleos y la reducción del déficit. Dos cosas muy buenas que, desafortunadamente, no funcionan muy bien al mismo tiempo".
Precisamente el déficit es algo controversial. Se filtró ayer que Obama planteará un congelamiento del gasto durante tres años para evitar mayor acumulación deficitaria, algo que al parecer preocupa a la ciudadanía en recientes encuestas.
No todo el mundo coincide en que esta es una buena idea. "La verdad no suena como una buena idea; congelar el gasto es algo que no debes hacer en una recesión. El gasto del gobierno es lo que ayuda a reactivar la economía y creo que ha ayudado mucho al país, en particular a las comunidades de minorías", dijo Eric Lindgren, profesor de política de Whittier College.
Hay quienes esperan que mencione temas específicos que hasta ahora no parecen formar parte de la agenda. Inmigración y embargos, por mencionar un par.
"Obviamente hay expectativas de que mencione el asunto de inmigración. Después de una espera de un año, esperaríamos una mención, y más bien acciones al respecto", señaló Maribel Hastings, asesora de America’s Voice, un grupo cabildero pro inmigrante en Washington . "Lo que hay que hacer es un mayor esfuerzo en enfocar el asunto migratorio en el contexto de la economía. El Presidente tiene una promesa pendiente con los latinos y cumplirla le ayudaría a él y a su partido, pero también a los republicanos, si hay apoyo bipartidista".
Más allá de las ilusiones de que Obama mencione o priorice inmigración para este año, están las realidades políticas, dijo Leo Briones, consultor político demócrata en Los Ángeles.
"Yo pienso que Obama no tiene que hablar de inmigración ahora. No creo que sea el momento. Creo que si quiere apelar a su base y a los latinos debe atacar el tema de los embargos de vivienda. Debe anunciar una moratoria a los embargos y hacer que los bancos se comportan como deben, en vez de como enemigos del pueblo americano", dijo Briones.