El juez John Paul Stevens tiene 89 años de edad. (FOTO: AP)
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WASHINGTON, D.C.— La posibilidad de que el presidente Barack Obama nombre a otro magistrado de la Suprema Corte no parece tan lejana en Washington, luego de que el juez asociado, John Paul Stevens, de 89 años, contratara a un solo asistente legal para el período 2010 de sesiones. Un posible signo de que se está preparando para su retiro.

Las opiniones al respecto no han parado en la capital de Estados Unidos. Al igual que en caso del ex juez asociado, David Souter, los comentarios sobre una posible renuncia comenzaron cuando Stevens decidió contratar sólo un asistente legal, considerando que en general los jueces cuentan con el trabajo de tres a cuatro empleados de este tipo.

Souter tomó la misma decisión antes de concretar su dimisión en abril de este año. En el caso de Stevens, existen otros elementos que impulsan esta posibilidad, como su edad y el hecho de que lleve 34 años en su cargo, siendo inapelablemente el juez con más trayectoria en la Suprema Corte en la actualidad.

Stevens ha ejercido su puesto al lado de tres presidentes diferentes del tribunal: Warren Burger, William Rehnquist y John Roberts, convirtiéndose en toda una leyenda. Además, este juez se destaca por representar el ala más liberal de la Corte, una posición que la Administración Obama está interesada en mantener.

Aunque debido a su edad, la interrogante respecto a la renuncia de Stevens ha estado latente en los medios durante los últimos años, la decisión respecto a su asistente legal parece ser, esta vez, una señal más contundente, desde la perspectiva de algunos expertos.

"Es ciertamente posible, considerando el contexto, pero tampoco tenemos que llegar a conclusiones apresuradas. El trabajo de los asistentes legales que se contratan durante este período comienza en otoño o verano de 2010. Hay mucho tiempo", dice el profesor de leyes de la Universidad Vanderbilt y ex asistente legal del juez asociado Antonin Scalia, Brian Fitzpatrick.