Las infracciones laborales se dan con más frecuencia en las empresas de costura y textiles, según estudio. (FOTO: Aurelia Ventura/La Opinión)
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Un sondeo exhaustivo llevado a cabo entre trabajadores de bajos ingresos de Los Ángeles, Chicago y Nueva York ha puesto en evidencia una sistemática violación de los derechos laborales, particularmente en lo que se refiere al salario mínimo y pago de horas extra.

Dos terceras partes de los 4,387 consultados dijeron que en la semana anterior a la entrevista, sus patrones les escamotearon una porción del salario que les correspondía. Uno de cada cuatro recibió menos del salario mínimo por hora, en tanto que el 76% no obtuvo ninguna recompensa por las horas extras laboradas.

En cuanto a los trabajadores con derecho a propina, una tercera parte dijo que no se les pagó el salario mínimo que les correspondía.

Los autores de la investigación, llevada a cabo en 2008 y difundida ayer, calculan que un trabajador promedio perdió unos 51 dólares semanales (calculado a partir de una paga promedio de 339 dólares) o 2,600 dólares al año, equivalentes al 15% de sus entradas anuales.

"Este reporte expone una parte del mundo laboral en que las protecciones fundamentales que muchos estadounidenses dan por hecho no se aplican a un número significativo de trabajadores", dijo Nik Theodore, director del Centro de Desarrollo Económico Urbano de la Universidad de Illinois-Chicago, y coautor del reporte. Expresó también que si por un lado las normas laborales vigentes en el país no son adecuadas para el siglo XXI, las ya existentes no se hacen cumplir.

La secretaria de Trabajo, Hilda Solís, expresó su preocupación por las violaciones expuestas y prometió tomar cartas en el asunto. De entrada, informó que a partir de este año y durante 2010, va a contratar 250 nuevos inspectores laborales para vigilar que se respete el salario mínimo, las horas extras y otras normas.