El campus de Cal State en Long Beach sirve de marco para la protesta de estudiantes y maestros contra el golpe a la educación superior. (FOTO: Ciro Cesra/La Opinión)
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En coincidencia con el regreso a clases esta semana en la mayoría de universidades, cientos de estudiantes y activistas pro inmigrantes salieron ayer a las calles en 28 estados del país para recordar a los legisladores que aún está pendiente de aprobarse la ley para el Desarrollo, Ayuda y Educación de Menores Extranjeros, más conocida como el DREAM Act.

Manifestaciones, marchas y recolección de firmas fueron las actividades más destacadas entre los 28 eventos que se realizaron a lo largo y ancho de California, en los que los alumnos indocumentados señalaron que si para cualquier estudiante cada vez es más difícil cursar la educación superior luego de los recortes fiscales y los incrementos en las colegiaturas, para los que no tienen documentos se complica aún mucho más.

"Ahora es más importante que nunca aprobar el DREAM Act, porque los costos de la universidad no dejan de subir, y con matrículas tan altas cada vez hay más estudiantes y padres que no la pueden pagar", dijo Cyndi Bendezu, una joven indocumentada egresada de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), que tuvo que ponerse a trabajar para poder costearse la colegiatura.

El DREAM Act prevé abrir el camino hacia la residencia permanente a aquellos estudiantes universitarios indocumentados que muestren su compromiso y desempeño en salir adelante.

Se estima que cada año en las secundarias de Estados Unidos se gradúan unos 65 mil estudiantes que no tienen documentos y que, por ende, se les hace cuesta arriba ir a la universidad, luego de que por su condición migratoria no pueden recibir becas o ayudas públicas del gobierno, ni tampoco obtener un préstamo financiero a su nombre para pagar los estudios.