"Agua que nos has de beber, déjala correr", reza el viejo y conocido refrán.
Sin embargo, en estos tiempos de sequía, cuando las reservas de agua están tan bajas y que cualquier gota es necesaria, el vital líquido se está desperdiciando en oceánicas cantidades.
En el condado de Los Ángeles, donde al año las 10 plantas de tratamiento de aguas residuales producen 194,000 acres/pie (AF) de agua que puede ser reutilizada, sólo el 44% se aprovecha: para recarga de mantos acuíferos, riego de áreas verdes, plantas industriales y agricultura. El resto, se va directo al mar.
En los últimos tres años las reservas de agua han caído en un 43%, según la Dirección Metropolitana de Agua (MWD).
De los 5.3 millones AF de capacidad de agua que tienen las presas y cuencas del Sur de California, actualmente sólo hay 1.77 millones AF. (AF es el volumen de agua que cubriría un acre a una profundidad de un pie).
Las reservas actuales del MWD (que cada año sirven a unos 19 millones de habitantes) son suficientes para servir a unos 28 millones de habitantes por año, pero de seguir a ese ritmo y ante la sequía que se vive, en el 2011 ya se tendrá que restringir aún más el servicio y se llegaría a un estado extremo de emergencia, que además afectaría a la economía de la región.
En la última temporada de lluvias, las reservas de agua sólo alcanzaron una tercera parte de la capacidad total, cuando antes de 2007 solía estar en dos terceras partes. Funcionarios estatales han declarado que un tercer año de poca lluvia convertiría a esta sequía en la peor de todas en la historia de California. La sequía más reciente fue la que hubo entre 1986 y 1992.
A pesar de ello, mucha agua se está desperdiciando y yendo al mar debido a regulaciones que impiden a agencias como el Distrito de Abastecimiento de Agua (WRD) puedan aprovechar el agua que es reciclada por Distrito de Sanidad del Condado de Los Ángeles (LACSD).
"El nivel del agua está en un nivel tan bajo que no lo teníamos en 30 años", comentó Al Robles, presidente del WRD.
Mucha del agua reciclada se está desperdiciando al mar porque otras agencias están demandando el uso al County Sanitation District, dijo Robles, pero como no tienen la capacidad de almacenarla o no tienen urgencia de usarla, la dejan correr al mar y no es aprovechada para que se filtre a los mantos acuíferos y se alimenten las reservas.
"Nosotros, que tenemos proyectos y que verdaderamente necesitamos agua no tenemos derecho a esa agua [que se desperdicia] porque ya está comprometida para otros, pero como no la utilizan pues se va directo al mar", dijo. "Hay cuestiones legales que se tienen que resolver", agregó.
El WRD, que es la agencia encargada de administrar el agua del subsuelo para abastecer a 43 ciudades del condado, sólo tiene derecho a 55,000 AF de agua del total que el LACSD recicla, con lo cual se da servicio a unas 200,000 viviendas al año.
Sin embargo, requiere de más agua para poder reabastecer las cuencas, ya que están a una tercera parte de su capacidad. Se están prácticamente secando.
Como el principal cliente del LACSD, bajo un contrato firmado a finales de 1970, las autoridades esperan hacer algunas modificaciones que permitan que el WRD pueda aprovechar más cantidad.
Martha Tremblay, inspectora en jefe de alcantarillado del LACSD, explicó que existen contratos con diferentes agencias, ciudades o compañías para darles o venderles el agua reciclada. La que no se les pide, se suelta al mar.
Las regulaciones para limpiar y otorgar agua en diferentes cantidades las establece la Junta Regional de Calidad del Agua de Los Ángeles.
La Opinión habló con David Hung, jefe de sección de esa entidad, pero indicó que la información sobre los derechos del agua la debía proporcionar la Junta de Control de Recursos de Agua (SWRCB). Esta entidad no respondió a las llamadas de La Opinión.
La asambleísta Anna Caballero, representante demócrata por la ciudad de Salinas, reconoció que hay muchas regulaciones que provocan dificultades, pero que el principal problema es que no hay dinero para que las agencias o las ciudades puedan aprovechar esa agua reciclada.
"Hay un modo de hacerlo, pero se requiere dinero, en varias áreas están limpiando el agua y la están usando para reserva, como en Anaheim, pero ahí si hay dinero", dijo.
La asambleísta ha propuesto la iniciativa de ley AB752 para aprobar un bono que sea destinado a las agencias encargadas del uso del agua para proyectos que les permitan abastecer sus reservas.
"Hay muchos requisitos para utilizar el agua a cierto nivel, las agencias tienen que cubrir con todos los requisitos, es molesto y costoso, pero si hay la manera de reusarla habría que tener más flexibilidad y no tirarla al mar", comentó Caballero.
Durante un recorrido por los campos de captación de agua del WRD para filtrarla al subsuelo y abastecer las reservas, se detectó que están secos por la falta de lluvia; sin embargo, la poca agua que corría por el río San Gabriel no podía ser utilizada ya que no les es permitido, a pesar de que está yendo a parar al mar.
"Cuando tratamos el agua hacemos contratos para venderla a diferentes ciudades para su reuso, pero el agua que no ha sido contratada se va al mar", dijo Tremblay.
El agua que otras agencias no utilizan no se puede dar a otras partes, explicó la inspectora de LACSD, ya que tiene que ver con el requerido permiso.
"Eso tiene que ver con el permiso de la Junta de Control Regional de Agua (RWCB); ellos hacen las reglas en cuanto al uso del agua reciclada, y para la recarga de mantos acuíferos tienen reglas que son muy estrictas… son cuestiones de salud pública, hay limitaciones de cuánta agua se puede usar para recargar el agua subterránea", añadió.
El abastecimiento en el Sur de California se ha visto también mermado, hasta en un 30%, debido a la restricción judicial, por cuestiones ambientales, de traer agua del Delta, en el norte de California, y por la poca cantidad del elemento que actualmente hay en el río Colorado.
Los efectos de la sequía
Toda esta problemática conlleva a otros problemas, que tienen que ver con económicos y de emergencias:
Cosechas de la agricultura abandonadas
Cortes de agua de riesgo para algunas áreas
Bajas reservas
Incremento de bombeo de agua
Menos agua para las recargas de los mantos acuíferos
Aumento en el precio
Menos pastura para el ganado
Menos empleos agrícolas
Economía afectada en el Valle Central
Más pozos privados
Incierto abastecimiento para el próximo año
Mayores riesgo de incendios forestales
Restringidas
La falta de agua ha obligado a restringir el vital líquido en varias ciudades del Sur de California.
* Alerta I y II, voluntarias:
Los Ángeles, Thousand Oaks, Ventura, Inland Empire, Anaheim, Montclair, Garden Grove, Orange, Elsinore Valley, Westminster.
* Restricciones obligadas, emergencia local:
Chino Hills, Long Beach, San Diego, Imperial Valley.
* Racionamiento en la agricultura:
San Diego, Imperial Valley.
Gota a gota…
2006: Lluvias favorables en el norte de California permitieron un reabastecimiento de 2.44 millones AF para llegar a casi tres cuartas partes de la capacidad de las presas. Lo más alto en la historia reciente.
2007: Se redujo el abastecimiento para el Sur de California por una disposición judicial debido a problemas ambientales en el Delta de Sacramento.
2008: Un récord en condiciones secas empeoró la situación en el Sur de California.
2009: Las reservas han bajado a niveles históricos. Las presas y mantos acuíferos sólo están al 33% de su capacidad.
También en el norte
En el norte y centro de California las cosas no están tampoco bien. Las cuatro principales reservas de agua están muy por debajo de su capacidad:
Presa Shasta (norte): 28%
Lago Oroville (norte): 29%
Lago Folsom (norte): 24%
Presa San Luis (centro): 12%
¡Ciérrale!
En Los Ángeles el promedio de uso de agua por habitante es de 540 litros (144 galones) al día. Aquí algunas recomendaciones para conservarla:
Verifique tuberías, grifos e inodoros para detectar pérdidas. Una gota pequeña puede desperdiciar más de 1,500 galones de agua por mes.
Reemplace su inodoro con un modelo que use baja cantidad de agua para ahorrar agua y dinero.
Cargue al máximo posible su lavavajillas y su lavadora de ropa. Los lavavajillas pueden llegar a utilizar hasta 15 galones por carga, las lavadoras de ropa hasta 60 galones por carga.
Instale una ducha eficiente para el agua para ahorrar en los costos del agua y en la energía para el agua caliente.
Asegúrese de que el lavadero de autos al cual usted va recicle el agua que utiliza para lavar.
En un restaurante, ponga el vaso boca abajo si no quiere agua. Esto ahorra tanto el agua que usted bebe como el agua utilizada para lavar el vaso.
Durante temporada de lluvias, reajuste los rociadores automáticos para conservar el agua.