El presidente Barack Obama indicó que la reforma migratoria es algo que quiere ver realizado... ‘y trabajaré para que se concrete’, afirmó. (FOTO: EFE)
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WASHINGTON, D.C.— Los plazos de la reforma migratoria parecen alejarse cada vez más, sobre todo ahora, después que el presidente Barack Obama dijera abiertamente en una ronda de entrevistas con medios hispanos que esperaba que la propuesta de ley fuera introducida el próximo año en el Congreso.

Primero se hablaba de tener un borrador listo antes del receso de verano, luego el presidente del Subcomité de Inmigración, Charles Schumer, habló del Día del Trabajo, como fecha límite para tener "lista la propuesta", según reportó la agencia Associated Press.

Unos días atrás el legislador explicó a La Opinión que en ese plazo sólo tendría un "bosquejo amplio, sin lenguaje legislativo" y ahora el mandatario aseguró que "en otoño verá qué progreso se ha logrado" y según sus estimaciones espera que se organice "un grupo bipartidista que haga un bosquejo de la propuesta de ley, que posiblemente estaría listo a final de año, para que cuando se inicie la nueva sesión del Congreso pueda ser introducido".

Tranquilo, concentrado y mirando directamente a los ojos, el presidente Obama se sentó durante más de 30 minutos con 10 medios hispanos en la Casa Blanca, durante la tarde de ayer.

Quería hablar y es lógico, considerando que en su agenda hay temas tan relevantes para América Latina y la comunidad hispana como su viaje a Guadalajara, la reforma migratoria y los diversos cambios implementados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Específicamente en cuanto a reforma migratoria, además de sus estimaciones en cuanto a plazos, el mandatario reconoció que hay muchos temas en su agenda y que tras el receso de agosto el foco será salud —lo que probablemente le tomará "un par de meses"— y las reformas a las regulaciones financieras del sistema bancario.