Alberto Angulo es uno de los profesores que se han quedado sin trabajo, pero persiste en mantenerse en el área de la educación. [Foto: J. Emilio Flores/La Opinión]
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Rubén Moreno/  ruben.moreno@laopinion.com

Eric Sosa se va a casar dentro de dos semanas, mientras que Ulises García ha sido papá, por segunda vez, hace cuatro meses. Ambos aseguran que tomaron esas decisiones porque creyeron contar con la seguridad económica de tener un buen trabajo.

Ahora, ambos están desempleados.

Son dos de los 2,141 maestros a los que el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) les ha rescindido el contrato ante los recortes aprobados en el presupuesto.

Sin obligaciones que cumplir desde el miércoles, pasan las horas buscando trabajo desesperadamente como docentes, en cualquier distrito. Dicen, como otros tantos despedidos entrevistados por La Opinión, que esa es su vocación y que de momento no consideran otro tipo de trabajo. Mucho menos irse de California.

Están a la espera de lograr alguna entrevista en cualquier escuela, aunque son conscientes de que, tras haber enviado su currículum, es difícil que suene el teléfono.

"Nadie está contratando. La situación financiera en las escuelas es igual en todo el estado y no mejorará por los próximos dos o tres años", dijo Ulises, quien trabajó tres cursos en la intermedia Gage, en Huntington Park y ha solicitado en una docena de planteles sin obtener de momento respuesta.

"Esto desanima a cualquiera. Si en un tiempo no consigo nada, no me quedará más remedio que buscar trabajo en otra cosa", añadió quien tiene una maestría en educación y reconoce que "la situación ha cambiado drásticamente" desde que estudió en la universidad a mediados de la década, cuando "en ese entonces estaban regalando las posiciones para enseñar".

Eric, por su parte, quien ha enseñado dos años en la intermedia Markham y también tiene un máster en educación, coincide que no pensó en que "se iba a poner la situación tan difícil", antes de apostar por ser maestro cuando supo en su etapa universitaria que el estado solicitaría docentes en el futuro ante la jubilación de muchos de ellos.