SACRAMENTO.— La hora de la verdad llegó para California: ante la falta de un presupuesto y sin dinero en la cartera estatal, el estado comenzó ayer a entregar pagarés en lugar de cheques a sus acreedores, entre contribuyentes, proveedores y gobiernos locales.
Sólo por las deudas de julio, el estado tendrá que pagar $3,600 millones en forma de pagarés.
Ayer el contralor John Chiang ordenó imprimir y enviar los primeros 28 mil pagarés a contribuyentes, quienes en lugar de cheques por sus reembolsos de impuestos, obtendrán dichos documentos.
La Junta de Inversión del Dinero Conjunta determinó que el estado pagará un 3.75% en intereses por cada pagaré expedido, cuya fecha de vencimiento es el próximo 2 de octubre.
El precio en intereses que los contribuyentes tendrán que pagar por la incapacidad de legisladores y el gobernador para lograr un acuerdo presupuestario en el déficit de $24,300 millones antes del 30 de junio y básicamente por los pagarés será de $25.8 millones.
Si el estado dispone de suficiente efectivo antes de esa fecha, la tasa de interés podría verse reducida. Si alguien quiere canjear un pagaré por efectivo, puede hacerlo y luego recibir el pago del estado con intereses.
Por su parte, el contralor John Chiang comentó que algunos bancos como Bank of America y Wells Fargo aceptaron canjear pagarés a sus clientes hasta el 10 de julio.
"Estamos muy preocupados por los proveedores, pequeños negocios, agencias que apoyan a los discapacitados, ancianos y las ciudades, pues sus finanzas se verán aún más constreñidas", señaló el contralor, rodeado de reporteros.
Chiang sostuvo que es importante que los legisladores y el gobernador tengan un acuerdo de inmediato.
"El acceso al mercado crediticio es extremadamente difícil y lograremos tenerlo cuando tengamos un presupuesto", aseveró.
Esto, enfatizó, podría empeorar si no hay un acuerdo pronto.
"Los pagarés son una señal a Wall Street de que no podemos pagar nuestras cuentas. Esto es muy malo porque ya de por sí tenemos las peores calificaciones crediticias de todo el país", observó Chiang, quien a pesar del derrumbe de las finanzas estatales no pierde la serenidad y se le ve apacible.
El gobernador Arnold Schwarzenegger, mientras tanto, pasó el día presidiendo reuniones comunitarias en Los Ángeles y Fresno, donde tras culpar a los legisladores por no aprobar un presupuesto a tiempo con el inicio del año fiscal y negarse a aceptar sus reformas para suprimir el desperdicio en los programas sociales y de pensiones, reconoció que ahora ve una nueva voluntad entre los líderes legislativos para negociar.
"Respeto a la presidenta de la Asamblea, Karen Bass, y al senador [Darrell] Steinberg y todos esos tipos y a nuestros líderes republicanos. Vamos a trabajar juntos y a tener la voluntad de hacer esos cambios", dijo el gobernador.
En tanto, el presidente del Senado detalló el estado de las negociaciones presupuestarias al ser abordado al salir de una junta con sus colegas demócratas.
"Tuvimos una gran junta con todos los líderes y el gobernador. Expresé que ambos lados hemos tomado posiciones difíciles. Yo me siento orgulloso de que nosotros tenemos una posición por los que con frecuencia no tienen voz: los pobres. Pero es tiempo que resolvamos el déficit rápidamente y eso va a significar un compromiso", especificó.
A pesar de que hoy inicia un puente vacacional con motivo del Día de la Independencia, Steinberg comentó que ha pedido a su equipo más cercano de senadores que permanezcan en Sacramento todo el fin de semana, con la esperanza de que en los dos próximos días puedan resolver el déficit.
Reiteró que ellos hicieron todo lo posible por evitar los pagarés por lo que presentaron un paquete de tres medidas por $3,400 millones para evitarlos, pero el gobernador y los republicanos no los aceptaron.
Steinberg añadió que están dispuestos a negociar las reformas propuestas del gobernador y a no aceptar impuestos con tal de tener un presupuesto. Lo que no sabe, expuso, es si se volverá a plantear pedir prestado a las ciudades $2,000 millones.
De inmediato, el líder republicano en la Asamblea, Sam Blakeslee, dijo que los republicanos reiteraron que ya no propondrán más impuestos para balancear el presupuesto estatal.
"Siempre mantuve que impulsar mayores impuestos era contraproducente para alcanzar un presupuesto", expuso.
Los demócratas no serán los únicos que se quedarán sin disfrutar el Día de Independencia en sus distritos electorales y al lado de sus seres queridos. El líder republicano en el Senado, Dennis Hollingsworth, dijo que los miembros principales de su bancada se quedarán aquí en la capital estatal para trabajar en el déficit.
"Algunos de los asuntos pendientes involucran cómo ahorrar miles de millones al mejorar la eficiencia, reducir los costos a largo plazo, y eliminar el desperdicio, el abuso y fraude", apuntó.
Hollingsworth repitió lo que los republicanos y el gobernador han señalado como un estribillo: "Queremos una solución total para el déficit fiscal, no un acercamiento gradual para balancear el presupuesto sin aumentar impuestos, préstamos u otros ardides".
Los que tampoco descansarán este puente vacacional de Independencia son la Asociación de Empleados de las Escuelas de California (CSEA) y el Consejo Estatal de Empleados de los Trabajadores de los Servicios (SEIU).
Ambos grupos preparan una campaña a través de la internet contra el gobernador, pues según dicen sus películas personificando héroes contrastan de manera drástica con su fallido fracaso como líder en California.
"El legado del gobernador será definido por su respuesta a nuestra crisis presupuestaria. Hasta hora su única propuesta ha sido vetar propuestas para balancear el presupuesto porque quiere recortar aún más los fondos a la educación y a los ancianos", dijo Dave Low, subdirector de Relaciones de Gobierno de la CSEA.
SACRAMENTO.— La hora de la verdad llegó para California: ante la falta de un presupuesto y sin dinero en la cartera estatal, el estado comenzó ayer a entregar pagarés en lugar de cheques a sus acreedores, entre contribuyentes, proveedores y gobiernos locales.
Sólo por las deudas de julio, el estado tendrá que pagar $3,600 millones en forma de pagarés.
Ayer el contralor John Chiang ordenó imprimir y enviar los primeros 28 mil pagarés a contribuyentes, quienes en lugar de cheques por sus reembolsos de impuestos, obtendrán dichos documentos.
La Junta de Inversión del Dinero Conjunta determinó que el estado pagará un 3.75% en intereses por cada pagaré expedido, cuya fecha de vencimiento es el próximo 2 de octubre.
El precio en intereses que los contribuyentes tendrán que pagar por la incapacidad de legisladores y el gobernador para lograr un acuerdo presupuestario en el déficit de $24,300 millones antes del 30 de junio y básicamente por los pagarés será de $25.8 millones.
Si el estado dispone de suficiente efectivo antes de esa fecha, la tasa de interés podría verse reducida. Si alguien quiere canjear un pagaré por efectivo, puede hacerlo y luego recibir el pago del estado con intereses.
Por su parte, el contralor John Chiang comentó que algunos bancos como Bank of America y Wells Fargo aceptaron canjear pagarés a sus clientes hasta el 10 de julio.
"Estamos muy preocupados por los proveedores, pequeños negocios, agencias que apoyan a los discapacitados, ancianos y las ciudades, pues sus finanzas se verán aún más constreñidas", señaló el contralor, rodeado de reporteros.
Chiang sostuvo que es importante que los legisladores y el gobernador tengan un acuerdo de inmediato.