Eva Sanchis/ eva.sanchis@eldiariony.com
NUEVA YORK.— Efectivos del Ejército de Honduras, según testimonio del padre Andrés Tamayo, conocido ambientalista de ese país, dispararon ayer contra los integrantes de una marcha pacífica ciudadana, en la que él se encontraba, y que se dirigía a pie hasta la capital, Tegucigalpa, para protestar contra el golpe de Estado que derrocó el domingo al presidente Manuel Zelaya.
La represión a la marcha, integrada por unos cuatro mil campesinos, maestros y obreros del departamento de Olancho, en el este del país y del que es originario Zelaya, ocurrió en la población de Limones, sobre las 2:00 a.m. de ayer, explicó Tamayo tras ser ubicado brevemente en su teléfono celular.
El padre Tamayo, de 52 años, dijo que pudo huir tras ser protegido por otros ambientalistas; agregó que se encuentra escondido en estos momentos en alguna montaña de Olancho, pero dijo que teme por su vida y la de al menos 20 manifestantes que al parecer fueron arrestados por el Ejército, y de los que se desconoce su paradero.
"El Ejército vino en el desvío de Limones; golpeó a nuestra gente; disparó contra nuestros autobuses y agarraron a mucha gente; pero hubo una gente que me logró salvar", relató el padre, quien ha sufrido varios atentados contra su vida desde 2001 por su defensa de los bosques. Desde el lunes, comentó, ya no tiene la escolta militar que le puso el anterior gobierno para protegerle.
El padre Tamayo, quien ganó en 2005 el prestigioso premio ambiental Goldman en EEUU, considerado el Nobel ambiental, relató que unos 200 soldados arremetieron por sorpresa contra los manifestantes, que se dispersaron y corrieron a esconderse.
"No sé qué ha pasado con el resto personas, estoy tratando de averiguar", aseguró Tamayo. "Por favor, avise a Amnistía Internacional de nuestra situación", rogó el padre antes de que se cortase la conexión.
Uno de los pocos arrestados que pudo ser ubicado ayer, Francisco Mesa, de 28 años, contactado en su celular por la noche, relató que soldados le golpearon y le arrestaron junto a otras dos personas.
Agregó que les llevaron hasta la posta de Limones, donde les desnudaron y apuntaron con escopetas en la cabeza, el cuello y la espalda durante cuatro horas.
"Pensé que iba a morir. Unos estaban llorando, les pedían a los militares que no les mataran", relató Mesa, quien dijo que los soldados les soltaron, tras amenazarles con matarles si volvían a marchar con el padre Tamayo, a quien calificaron de "terrorista", y quien él cree era el objetivo de los soldados.
"Cumplimos órdenes de Roberto Micheletti, y si Mel [Zelaya] regresa, va a ser capturado", citó Mesa, según palabras de los militares.
Desde 2001, Tamayo ha liderado un movimiento campesino contra las madereras que explotan ilegalmente Olancho, un departamento con una superficie similar a la de la vecina república de El Salvador, y uno de los más pobres de Honduras.
El secretario de prensa del actual gobierno, René Zepeda, no contestó repetidas llamadas a su celular. La Policía de Honduras aseguró que al menos 42 personas fueron detenidas el martes, la mayoría en Tegucigalpa, por no respetar el toque de queda impuesto por el gobierno.
Desde que tuvo lugar el golpe militar, residentes de diferentes partes del país han denunciado una creciente militarización de sus municipios, y ha habido varias marchas ciudadanas contra el derrocamiento.
Eva Sanchis/ eva.sanchis@eldiariony.com
NUEVA YORK.— Efectivos del Ejército de Honduras, según testimonio del padre Andrés Tamayo, conocido ambientalista de ese país, dispararon ayer contra los integrantes de una marcha pacífica ciudadana, en la que él se encontraba, y que se dirigía a pie hasta la capital, Tegucigalpa, para protestar contra el golpe de Estado que derrocó el domingo al presidente Manuel Zelaya.
La represión a la marcha, integrada por unos cuatro mil campesinos, maestros y obreros del departamento de Olancho, en el este del país y del que es originario Zelaya, ocurrió en la población de Limones, sobre las 2:00 a.m. de ayer, explicó Tamayo tras ser ubicado brevemente en su teléfono celular.
El padre Tamayo, de 52 años, dijo que pudo huir tras ser protegido por otros ambientalistas; agregó que se encuentra escondido en estos momentos en alguna montaña de Olancho, pero dijo que teme por su vida y la de al menos 20 manifestantes que al parecer fueron arrestados por el Ejército, y de los que se desconoce su paradero.
"El Ejército vino en el desvío de Limones; golpeó a nuestra gente; disparó contra nuestros autobuses y agarraron a mucha gente; pero hubo una gente que me logró salvar", relató el padre, quien ha sufrido varios atentados contra su vida desde 2001 por su defensa de los bosques. Desde el lunes, comentó, ya no tiene la escolta militar que le puso el anterior gobierno para protegerle.
El padre Tamayo, quien ganó en 2005 el prestigioso premio ambiental Goldman en EEUU, considerado el Nobel ambiental, relató que unos 200 soldados arremetieron por sorpresa contra los manifestantes, que se dispersaron y corrieron a esconderse.