California se convirtió ayer en el primer estado del país que requiere que las cadenas de restaurantes con más de 20 sucursales pongan a disposición del público información alimenticia y calórica de sus productos.
La primera parte de la medida requiere que dichos datos de nutrición estén disponibles en folletos en el momento en que el cliente hace la compra. La segunda fase de la medida, que entra en vigencia el 1 de enero de 2011, obligará a los restaurantes a poner la información sobre las calorías, grasas saturadas y carbohidratos en los menús.
El autor de la medida, el senador Alex Padilla, se mostró satisfecho de la entrada en vigencia ayer de la primera fase del programa, que tiene como objetivo informar a los clientes de los restaurantes de comida rápida la cantidad de calorías y grasas que consumen.
"Esto es histórico. La forma en que California ordena la comida está a punto de cambiar. Más de 17 mil restaurantes en toda California proveerán información nutricional comenzando hoy (1 de julio). California es el primer estado de la nación en atacar la obesidad con información en los menús", declaró el senador Padilla.
En el caso de los restaurantes que no son de comida rápida y que cuentan con atención en las mesas, la información debe ser proveída en un folleto independiente que esté dentro del menú o que se encuentre permanentemente en la mesa.
"Todos los californianos tendrán el poder de decidir haciendo uso de información confiable y accesible, lo cual les ayudará a tomar decisiones más saludables", agregó Padilla.
Aunque la medida entró en vigencia ayer, la información nutricional no estuvo visible en todas las cadenas de los restaurantes.
Algunas cadenas como Carl’s Jr. y Domino’s Pizza no tienen la información visible cerca de donde se ordena la comida; en otros restaurantes como McDonald’s, el listado completo de los productos e información nutricional está impresa en el papel que cubre la bandeja a donde sirven la comida.
Por medio de un comunicado oficial, Karen García, vicepresidenta de operaciones del Sur de California de los restaurantes McDonalds, informó que esta cadena de restaurantes provee un brochure que incluye la comida del menú tradicional y los "favoritos regionales".
"Además, nuestros restaurantes continuarán desplegando información nutricional en pósters en el restaurante con información completa de todos los platinos en el menú. Nuestros restaurantes también proveerán información nutricional en la línea para llevar [drive thru]", manifestó García.
Otros restaurantes como Subway, KFC y Del Taco ofrecen información completa y detallada en folletos sobre sus productos. El folleto de Del Taco va más allá de lo que ordena la nueva ley, brindando el contenido calórico, sodio, grasa saturada y carbohidratos de cada combo.
Restaurantes pequeños como Chichen Itzá, que cuentan con dos sucursales, uno de ellos en el mercado La Paloma, en Los Ángeles, ya han colocado en sus menús el contenido calórico de los platillos y ofrecen una guía de nutrición completa sobre sus productos.
"Me parece muy buena idea. Me habría gustado haber visto cuántas calorías tiene cada comida antes de pedirla", dijo María Elena García, residente de Los Ángeles, quien ayer almorzó un combo de hamburguesa y papas fritas en un restaurante de comida rápida, pero quien no tuvo acceso a la información nutricional de sus alimentos antes de tomar la decisión.
El doctor de María Elena le dijo ayer que tiene 40 libras de más, lo cual le está afectando la presión cardiaca.
"Aunque tenía mucha hambre, no hay excusa que valga para lo que acabo de comer. Estoy segura que si hubiera visto cuántas calorías tenían las hamburguesas, habría decidido ir por la que tenía menos calorías", manifestó García.
El Dr. Jonathan Fielding, director del Departamento de Salud Pública de Los Ángeles, dijo a La Opinión que ahora las personas tienen la opción de tomar mejores decisiones sobre la comida que ingieren.
"Éste es un paso en la educación de los consumidores, en darles el poder sobre su paladar. Es muy importante para las personas que piensen sobre lo que comen", declaró Fielding.
El director de Salud Pública considera que esta medida ayudará a reducir la epidemia de adultos y niños obesos no sólo en Los Ángeles, sino en California.
"La obesidad es un problema muy grande que tiene un costo económico y social mayor. Esta medida nos ayudará a todos", acotó Fielding.
El costo de la obesidad en California se estima que asciende a por lo menos 8,400 millones de dólares anuales en cuidados médicos, compensación para empleados y pérdida de productividad, según el Departamento de Servicios de Salud de California.
Casi 16 millones de californianos sufren sobrepeso y muchos sufren de enfermedades cardiacas, diabetes y/o hipertensión.
La ley SB 1420 siguió el modelo de la ordenanza municipal de la ciudad de Nueva York, que hizo que las cadenas de restaurantes pusieran la información calórica en los menús.