Trabajadores estatales frente al Capitolio en Sacramento protestan con carteles en mano contra las medidas que afectan su empleo y su salario. [Foto: AP]
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SACRAMENTO.— Al fracasar legisladores y el gobernador Arnold Schwarzenegger por dar a California un presupuesto el primer día del ciclo fiscal que comenzó ayer, el déficit fiscal no sólo creció de la noche a la mañana de $24,300 a $26,300 millones, sino que a partir de hoy el estado comenzará a saldar sus deudas con pagarés.

Sólo por el mes de julio, el estado deberá emitir $3,360 millones en pagarés a sus proveedores, gobiernos locales y contribuyentes a quienes se les deben impuestos.

Esta es la segunda vez desde la Gran Depresión que el estado se ve obligado a saldar sus cuentas con pagarés.

Ante la inminente crisis de efectivo, el gobernador declaró la emergencia fiscal y a llamó a una sesión especial legislativa para atender el caos.

Los senadores demócratas no lograron los votos republicanos que les hubieran permitido aprobar tres medidas por $3,300 millones para evitar los pagarés. Aunque de antemano, el gobernador había anunciado que las vetaría porque no incluían soluciones al déficit completo, hasta ayer de $24,300 millones.

Luego Arnold Schwarzenegger se reunió con el contralor John Chiang y el tesorero Bill Lockyer para ver cómo logran que los grandes bancos puedan canjear los pagarés.

Hoy en una junta se definirán los intereses correspondientes a tales pagarés.

"Es importante que todos reconozcamos que no tenemos dinero y que estamos expidiendo pagarés no porque así lo queremos. Por eso es importante que los legisladores hagan los recortes necesarios y atiendan todo el déficit, no gradualmente", observó el gobernador.

Al mismo tiempo, y mientras se llevaba a cabo una masiva manifestación de trabajadores del estado afuera del Capitolio, Schwarzenegger firmó una orden ejecutiva que establece un tercer día de descanso obligatorio sin sueldo por un año para los 235 mil trabajadores estatales, el cual se suma a dos descansos previos ordenados en febrero. Los tres días de descanso representan una rebaja salarial de 15% para los burócratas. Para el estado, representarán un ahorro de $425 millones en el año fiscal 2009-2010.