ICE
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La cárcel o multas de hasta 10 mil dólares: esa es la suerte que corren ahora quienes dejan botellas de agua en el desierto de Arizona para salvar las vidas de los migrantes que cruzan la frontera.

Eso está ocurriendo durante los últimos meses en ese estado, donde ya se han presentado varios choques entre voluntarios de grupos humanitarios y agentes del Departamento del Interior en zonas naturales protegidas cerca de la frontera. Los primeros aseguran que están salvando vidas. Los agentes alegan que tiran basura. Con la temperatura, la tensión está subiendo.

El sitio de controversia es la reserva natural Buenos Aires, o BANWR. Su director, Mike Hawkes, afirma que la reserva ya tiene bastantes sitios de suministro de agua y torres de emergencia para ayudar a los migrantes en peligro, y que la práctica de dejar agua está dañando el medio ambiente .

"Apoyamos los esfuerzos humanitarios de todo corazón, pero no estamos de acuerdo con los métodos usados y la violación de la ley". aclaró Hawkes. "Somos una reserva con animales en peligro de extinción y no permitimos la basura".

En febrero de 2008, Dan Millis, de la organización No Más Muertes fue condenado por "tirar basura" mientras dejaba botellas de agua en BANWR. El juez suspendió su sentencia indefinidamente, pero Millis ahora ha llevado su caso hasta la Corte de Apelaciones del Noveno Distrito.

En diciembre de 2008, un agente de BANWR vio al voluntario Walt Staton dejando botellas en esa reserva natural. Esta vez, el cargo que le impusieron las autoridades fue el de "tirar basura intencionalmente". El 3 de junio fue condenado por un jurado de 12 personas, y recibirá su sentencia el 4 de agosto. Es posible que su castigo sea un año de cárcel o una multa de 10 mil dólares.