WASHINGTON D.C.— Está a punto de comenzar en esta capital uno de los trámites —algunos dirían espectáculos— más importantes que ocurren en el Senado federal: las audiencias para la confirmación de la jueza Sonia Sotomayor, nominada para el cargo de por vida de magistrada de la Suprema Corte.
No obstante la importancia del evento, que se da muy pocas veces en la historia del país, los ánimos están más calmados de lo que podía esperarse. Hay expectativa, pero los demócratas y expertos legales simpatizantes se muestran confiados en que Sotomayor superará ampliamente la prueba, mientras los republicanos apuntan que serán "estrictos pero no injustos" con la jueza.
Todo esto puede ser interpretado, según los expertos, como una sola cosa: no hay nuevas acusaciones ni argumentos que achacarle a Sotomayor que los que ya se han discutido, y los republicanos han buscado bajarle el fuego a la hornilla sobre la que algunos de sus activistas habían colocado a la magistrada puertorriqueña, tras su designación por el presidente Barack Obama.
Varios republicanos consultados por La Opinión compararon lo que dicen será su actitud en las audiencias de la semana que viene, "con lo que ocurrió a Miguel Estrada hace algunos años".
Mike Pence, líder de la Conferencia Republicana de la Cámara de Representantes, indicó que "los republicanos no tratarán a Sotomayor como los demócratas trataron a Miguel Estrada, a quien bloquearon por casi dos años y nunca permitieron que se considerara".
Estrada fue nominado en 2001 por el entonces presidente George W. Bush para el Tribunal de Apelaciones, pero su candidatura nunca llegó a ser considerada debido al bloqueo demócrata.
"No creo que veamos este tipo de manejo político", dijo Pence. Otros republicanos hicieron eco de este comentario. Carlos Gutiérrez, ex secretario de Comercio del gobierno de Bush, dijo hace unos días en un encuentro de periodistas: "Me siento orgulloso de Sotomayor como también me sentí de Estrada".
Lo mismo mencionó Mercy Viana, una republicana que trabajó con medios hispanos en la Casa Blanca durante el gobierno de Bush . "Hay que hacer las preguntas necesarias, pero en forma justa".
Todo esto parece indicar, según Kevin Johnson, catedrático experto en temas de la Suprema Corte en la Universidad de California en Davis, "que no habrá nada que haga temblar la tierra en esas audiencias y que no hay nada nuevo que achacarle a Sotomayor".
"Verás un examen cuidadoso y estricto de su récord judicial, pero esas son preguntas que el pueblo estadounidense merece que sean contestadas", dijo Pence, quien indicó que ya había conversado con varios de los senadores en el Comité Judicial que evaluará a la nominada.
Una de las acusaciones que algunos activistas republicanos hicieron inicialmente tenía que ver con el supuesto "racismo" de Sotomayor o tendencia a favorecer a los de su raza u origen.
Se ha puesto como ejemplo su pertenencia al Fondo Puertorriqueño de Defensa Legal (PRLDEF) y su rechazo en la Corte de Apelaciones a la demanda por discriminación de unos bomberos blancos de New Haven, Connecticut.
El tema será sacado a relucir de nuevo en las audiencias, ya que en la lista de testigos de los republicanos están dos de los bomberos que demandaron a la ciudad de New Haven y contra los que falló Sotomayor. La Suprema Corte decidió revertir el fallo de la corte de apelaciones.
Pero uno de los bomberos es el puertorriqueño Ben Vargas y esto, según simpatizantes de Sotomayor, contradice la acusación de que la jueza beneficia con sus decisiones a la gente de su mismo origen.
"Los republicanos van a tratar de decir que eso es la gran cosa. Lo van a intentar, van a intentar decir que es extremista por esa decisión, pero no creo que vayan a llegar muy lejos. Uno de los bomberos afectados por el caso es puertorriqueño como la jueza", señaló Michael Torra, del grupo Hispanos por Tribunales más Justos, un grupo formado para promover la nominación de latinos al poder judicial.
Jimmy Reyna, de la Barra Hispanoamericana de Abogados, indicó: "Veremos más un show de los republicanos mostrando que están haciendo su trabajo como partido de oposición, que argumentos reales. Simplemente no existen".
Reyna será uno de los ex presidentes y presidentes de la Barra que servirán de testigos durante las audiencias. Dijo que no está de acuerdo con los que dicen que los republicanos temen criticar demasiado a Sotomayor y quedar mal con los latinos.
"Yo creo que si encontraran razones para retar su confirmación, lo harían", dijo Reyna.