Miembros de la Mara 18 hacen señas típicas de la organización. [Foto: EFE]
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ENTREVISTA

WASHINGTON, D.C.— Asesinato, extorsión y tráfico de drogas; todos estos delitos fueron asociados con la detención de 24 personas relacionadas con la pandilla Mara Salvatrucha-13 (MS-13) realizada en Los Ángeles el miércoles pasado.

Un escenario que ya se ha hecho común a la hora de hablar de las operaciones de esta banda dentro de Estados Unidos. Sin embargo, varios expertos coinciden en que las detenciones, arrestos y deportaciones son sólo una parte de las acciones necesarias para controlar a las pandillas, mientras las raíces de este problema van mucho más allá.

Éste es precisamente uno de los puntos clave del libro publicado este mes con el título Sin límites: pandillas latinas transnacionales y fuerzas policiales estadounidenses, del escritor y experto del Violence Policy Center, Tom Díaz.

Este nuevo trabajo muestra la historia del nacimiento, crecimiento y maduración de MS-13 y otras grandes pandillas latinas. Analiza la labor que los equipos policiacos y de seguridad están ejecutando y sugiere su impacto potencial en el futuro.

"Las pandillas latinas no son sólo un fenómeno transitorio de la juventud, cultura étnica y crimen organizado. Son todo eso, pero más importante, son indicadores de vastos cambios que han recorrido los Estados Unidos y el mundo", dice el libro.

Entre ellos se menciona la reestructuración económica, globalización, patrones migratorios que desafían las fronteras nacionales, crimen transnacional y la creciente internacionalización de las fuerzas policiales.

Díaz realiza una fuerte crítica a la forma en que el gobierno estadounidense ha manejado el control de las pandillas. "El público americano y la mayoría de los políticos, han definido el problema de las pandillas como un tema de seguridad cuya respuesta es la supresión".