Barack Obama, presidente de Estados Unidos, durante su participación en el diálogo bipartidista por la reforma migratoria, en Washington. [Foto: EFE]
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WASHINGTON, D.C.— Una hora y veinticinco minutos duró la reunión bipartidista organizada por la Casa Blanca para discutir la reforma migratoria. A la salida del encuentro, legisladores y miembros de la Administración dieron a conocer lo que se acordó en concreto y los lineamientos esenciales que fueron presentados.

Ahora, la discusión en torno a la reforma migratoria en el Congreso estará en las manos de un grupo de trabajo integrado por la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y algunos de los congresistas que participaron en la reunión; sin embargo, no se especificó quiénes.

Diversos grupos pro inmigración acogieron positivamente esta decisión y comentaron que la designación de Napolitano es un movimiento estratégico por parte del gobierno.

Vanesa Cárdenas, directora de medios del Center for American Progress, enfatizó que es probable que el mensaje de la Casa Blanca en relación con este nombramiento sea la importancia de que se cumpla la ley. "Napolitano fue gobernadora de Arizona y siempre se ha visto como una persona enfocada en temas de seguridad y cómo controlar la frontera", explicó.

Otro de los puntos concretos anunciados por el gobierno tras la reunión fue trabajar para un aceleración de las solicitudes de regularización migratoria con el apoyo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Cecilia Muñoz, directora de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca, dijo a La Opinión que se está avanzando específicamente para que las personas que tienen solicitudes reciban información sobre cuál es el estatus de sus peticiones. "Tendrán un sitio web y otras herramientas electrónicas para tener acceso a información. Para cualquier persona que tiene experiencia con el servicio de inmigración, ese es un gran avance", dijo.