Barack Obama (izq.), presidente de Estados Unidos, y Felipe Calderón Hinojosa, de México, conversan durante su encuentro en la residencia oficial de Los Pinos, en el D.F.[Fotos: EFE]
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MÉXICO, D.F.— El presidente mexicano Felipe Calderón clamó ayer justicia para los mexicanos que viven en Estados Unidos y pidió una revaloración para el trabajo de sus connacionales, durante la ceremonia oficial de bienvenida a su homólogo estadounidense Barack Obama, quien hizo una visita oficial al país.

El mandatario mexicano tiñó su discurso con una petición para arrancar "una nueva era" de confianza y cooperación que incluye al tema migratorio.

"Una nueva era de entendimiento entre nuestros pueblos para arribar a una valoración más justa y comprensiva de la migración", destacó Calderón.

"Una nueva era en la que, como la propuesta que usted ha formulado al pueblo estadounidense, alcance una reforma migratoria integral que abra una puerta de esperanza para el reencuentro de familias divididas en ambos lados de la frontera", precisó.

En su primera respuesta, Obama alabó la contribución de los mexicanos a la cultura estadounidense y dijo que los dos pueblos están unidos por algo más que la frontera: la sangre. Citó como ejemplo a la comunidad mexicana que radica en Chicago —a la que considera su ciudad— y que representa el 33% del total de la población.

"Nos hemos beneficiado de sus costumbres, la comida, el idioma y hasta de la literatura", elogió. "Espero que los norteamericanos también hayamos hecho aunque sea un poco por los mexicanos".

Posteriormente, en conferencia de prensa, Barack Obama, aseguró que está "dedicado" a arreglar una reforma migratoria que corresponda con la actualidad de un país conformado por inmigrantes.

Recordó que si alguna vez como congresista votó a favor de la construcción del muro fronterizo, también emitió su sufragio en dos ocasiones a favor de una reforma integral que permitiría un proceso ordenado de la migración, puesto que en su país existe una preocupación legítima acerca de que los indocumentados socaven los ingresos de los trabajadores locales.