La situación desesperada en la que se encuentran cientos de miles de consumidores está forzando a un creciente número de ellos a declararse en bancarrota.
Cerca de cien mil personas —un 29% más que hace un año, según datos del Instituto Americano de Bancarrota (ABI)— plantearon el mes pasado lo que para muchos es el último recurso para enfrentar sus problemas financieros. La cifra supone un incremento del 11% respecto a enero.
David P. Leibowitz, abogado especializado en bancarrotas de consumidores para la firma Lakelaw, en Chicago (Illinois), comenta que una de las grandes diferencias en los últimos meses es que el problema está extendiéndose a todos los niveles socioeconómicos.
"Igual llegan clientes que han perdido su empleo, como los que han perdido su compañía y una considerable fortuna", dice Leibowitz.
Los analistas de ABI anticipan que 2009 se saldará con una cifra superior a los 1.06 millones de bancarrotas personales registradas en 2008 en todo el país.
Según Samuel Germano, director ejecutivo de ABI, la cifra total será al menos de 1.4 millones de bancarrotas.
California es uno de los estados más afectados por el problema. En 2008 se presentaron cerca de 127 mil bancarrotas personales (es decir, excluyendo las de negocios) frente a las 69,110 de 2007.
David Seror, abogado de la firma MDFS Law, en Los Ángeles, explica que las bancarrotas se concentran en las áreas más afectadas por la crisis inmobiliaria, como California y Florida.
"A los problemas en el mercado de vivienda se suman ahora los efectos de la crisis", dice Seror, comentando que actualmente la pérdida de empleo de uno o los dos esposos y la drástica disminución de ingresos que sufren muchas familias está siendo el detonante de gran número de bancarrotas.
Pero además, algunos expertos en esta área creen que la legislación actualmente pendiente de aprobación en el Senado sobre una reforma de bancarrotas, podría crear una nueva oleada de declaraciones de este tipo.
De aprobarse tal como está ahora, la legislación permitiría a los jueces reducir el monto de débito hipotecario para la vivienda de residencia del declarante, a fin de aminorar la rigurosidad con la que muchas familias están sufriendo los problemas en el sector inmobiliario.
Pero dicha modificación afecta sólo al capítulo 13, es decir, para los casos en los que se establece un plan de pago. El capítulo 7, en el que el declarante busca el perdón total de la deuda, quedaría intacto.
"Cada vez más gente se va al 7 porque han perdido la casa y no tienen nada por lo que luchar", dice Leibowitz, comentando que el capítulo 13 lo utilizan muchos que quieren encontrar una solución de pago para su casa.
Según ABI las bancarrotas de capítulo 13 constituyeron sólo un tercio de las totales en febrero, bajando un 2.6% durante ese mes. En 2008, las de capítulo 7 representaron un 76% de las bancarrotas personales.
Las bancarrotas personales aumentaron notablemente a mediados de los 90, manteniendo esa trayectoria hasta 2005, cuando se registró un récord de dos millones de declaraciones de quiebra. Sin embargo, el alza se debe en buena parte a que muchos se apresuraron a presentar la declaración antes de que se aprobara la reforma de ese año, que endurecía las condiciones para que el procedimiento fuera aprobado.
Sin embargo, eso no impidió que el año 2008 aumentaran en 32%.
El hecho de que la bancarrota deja una huella nefasta en el historial de crédito, en el que permanece por 10 años, puede limitar las posibilidades de recuperación financiera de muchas familias trabajadoras, incluso después de que la actual crisis se haya superado.
Sin embargo, Leibowitz señala que aunque ningún momento es bueno para un recurso tan drástico, las circunstancias actuales tal vez se contemplen de un modo especial en el futuro.
"Es tanta la gente, y de tan variado nivel económico, que está recurriendo a ello que, en muchos casos, la razón no es la irresponsabilidad financiera del declarante", comenta el abogado.
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En cifras:
Nacionales
En febrero: 98,344, un 29% más que hace un año, y un 11% más que en enero
En 2008:1.06 millones
Previstas para 2009: 1.4 millones o más
California
En 2008: 126,819
Un 76% de las mismas fueron capítulos 7, la modalidad más drástica, pues no implica plan de pago
En 2007: 69,110
La situación desesperada en la que se encuentran cientos de miles de consumidores está forzando a un creciente número de ellos a declararse en bancarrota.
Cerca de cien mil personas —un 29% más que hace un año, según datos del Instituto Americano de Bancarrota (ABI)— plantearon el mes pasado lo que para muchos es el último recurso para enfrentar sus problemas financieros. La cifra supone un incremento del 11% respecto a enero.
David P. Leibowitz, abogado especializado en bancarrotas de consumidores para la firma Lakelaw, en Chicago (Illinois), comenta que una de las grandes diferencias en los últimos meses es que el problema está extendiéndose a todos los niveles socioeconómicos.
"Igual llegan clientes que han perdido su empleo, como los que han perdido su compañía y una considerable fortuna", dice Leibowitz.
Los analistas de ABI anticipan que 2009 se saldará con una cifra superior a los 1.06 millones de bancarrotas personales registradas en 2008 en todo el país.
Según Samuel Germano, director ejecutivo de ABI, la cifra total será al menos de 1.4 millones de bancarrotas.
California es uno de los estados más afectados por el problema. En 2008 se presentaron cerca de 127 mil bancarrotas personales (es decir, excluyendo las de negocios) frente a las 69,110 de 2007.
David Seror, abogado de la firma MDFS Law, en Los Ángeles, explica que las bancarrotas se concentran en las áreas más afectadas por la crisis inmobiliaria, como California y Florida.
"A los problemas en el mercado de vivienda se suman ahora los efectos de la crisis", dice Seror, comentando que actualmente la pérdida de empleo de uno o los dos esposos y la drástica disminución de ingresos que sufren muchas familias está siendo el detonante de gran número de bancarrotas.