WASHINGTON, D.C.— Rahm Emanuel, jefe de gabinete del presidente Barack Obama, no estableció ayer un tiempo específico para el avance de la reforma migratoria integral, pero envió un claro mensaje a las partes interesadas: fijarse en el compromiso del mandatario y en los resultados concretos que se han estado obteniendo.
Citó como ejemplo revertir la prohibición de cinco años para que los inmigrantes con documentos legales tengan acceso a los beneficios del Seguro Médico Estatal Infantil (SCHIP).
Establecer tiempos sobre la reforma sería una estimación hipotética, dijo Emanuel, pero la promulgación de SCHIP el miércoles "es indicativo de algo", y evidencia que "la flecha está apuntando hacia una dirección diferente en lo que se relaciona a la política migratoria de este país", aseguró Emanuel a un grupo de periodistas hispanos en la Casa Blanca.
Se refirió a que, a pesar de que la pasada administración republicana de George W. Bush promovió un plan de reforma integral que no progresó, en dos ocasiones vetó la ampliación de SCHIP que ni siquiera incluía a menores y embarazadas inmigrantes con documentos legales, con menos cinco años de residencia en Estados Unidos.
A la pregunta de si el tema de la reforma migratoria deberá esperar a un potencial segundo período del presidente Obama, Emanuel afirmó: "No voy a poner un marco de tiempo al respecto".
"Algunos dicen que puede lograrse en el primer período, otros dicen que puede lograrse en la primera mitad del primer período, y otros dicen que no puede lograrse hasta el segundo período. En este punto, es un cálculo que equivale a una estimación hipotética", dijo Emanuel.
Obama prometió abordar el tema de la reforma en el primer año de su presidencia, pero ante la severa crisis económica, algunos cuestionan si será posible.
La selección de Emanuel como jefe de gabinete de Obama generó preocupación entre grupos que promueven la reforma migratoria integral, debido a las declaraciones del ex presidente del Comité Demócrata de campañas al Congreso y posteriormente de la bancada demócrata de la Cámara Baja, de que dicha reforma no podría lograrse hasta el segundo período de un presidente demócrata.
Emanuel defendió con uñas y dientes las mayorías demócratas obtenidas bajo su gestión con el triunfo de demócratas moderados en distritos de incl inación republicana, que ganaron precisamente prometiendo mano dura en el tema migratorio.
Sobre qué responde a quienes dicen que todavía no saben cuál es su postura en el tema migratorio y que temen que vaya en contra de lo que ha prometido Obama, Emanuel dijo que no hay que hacer caso a las caracterizaciones que circulen sobre él.
Emanuel, nacido en Chicago, Illinois, de padres judíos, aseguró que hay muchas "falsas percepciones" sobre su persona y recordó que entiende muy bien la noción de lo que es ser inmigrante, porque "es hijo y nieto de inmigrantes".
Pero aparte de eso, agregó, hay que enfocarse en el compromiso del presidente Obama y de que el avance de SCHIP puede considerarse como un pago inicial de lo que podría esperarse.
Lo más sencillo habría sido optar por el proyecto original de SCHIP.
Pero la Casa Blanca optó por el camino político más complicado, con el lenguaje de inmigrantes con documentos legales, y trabajó para avanzarlo y eso debe enviar un mensaje sobre la forma en que operará esta Casa Blanca, reiteró Emanuel.
Asimismo, no adelantó la postura de la Casa Blanca en torno a la inclusión del programa E-Verify en el plan de estímulo económico. El programa que emplea datos del Seguro Social para verificar si los trabajadores están autorizados para laborar legalmente en EEUU se incluyó en la versión de la Cámara Baja.
Pero afirmó que "nuestra prioridad es económica", y en los intentos de generar empleos lo más pronto posible, no quieren nada que afecte ese objetivo. Pero indicó que hay que aguardar al proceso de conciliación bicameral del plan de estímulo económico.
En otros temas, Emanuel descartó que el primer viaje de Obama al exterior, que es a Canadá, suponga un desaire para América Latina, porque su primera reunión —como presidente electo— fue con el presidente de México, Felipe Calderón.
Esa reunión con Calderón es "un indicio positivo" del interés de Obama hacia América Latina.
Y aunque en el gabinete hay sólo dos hispanos, Ken Salazar, secretario del Interior, e Hilda Solís, nominada como secretaria del Trabajo —cuya audiencia de confirmación fue postergada—, hay que mirar, dijo, a la inclusión de hispanos a todos los niveles.
Asimismo, agregó, hay que fijarse en los resultados concretos, porque aseguró que un nombramiento no necesaramente implica políticas públicas adecuadas.