Cámara de ejecuciones de la prisión de San Quintín. AP
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A pesar de que a nivel nacional la tendencia en las sentencias de pena de muerte se vieron a la baja, este año en California se duplicaron en comparación con 2008, señala un informe dado a conocer ayer por el Death Penalty Information Center (DPIC).

Al 16 de diciembre, destaca el repore, California contaba con 697 prisioneros en "la fila de la muerte", el estado que por mucho tiene más sentenciados a la pena capital.

Le siguen Florida con 403, Texas con 342, Pennsylvania con 225 y Alabama con 200.

De hecho, actualmente en Estados Unidos hay 3,279 condenados a morir a manos del sistema judicial, el 21% de ellos en California, estado que más gasta por los procesos de pena de muerte, con un monto de 137 millones de dólares al año.

A pesar de la crisis económica por la que atraviesa el estado y el país, el gobierno estatal está considerando incrementar los recursos en 400 millones de dólares para la pena de muerte, indica el DPIC.

La propia comisión estatal para la revisión de la pena de muerte, dice el informe, ha calificado el sistema como "disfuncional".

Florida es el estado que más gasta en segundo lugar con 51 millones de dólares al año.

Este año 29 prisioneros en el estado se sumaron a "la lista de la muerte", mientras que en 2008 habían sido 14. Tan sólo en el condado de Los Ángeles se dieron 13 veridictos de muerte.

"Es hora de preguntarnos si vale la pena o no gastar tanto dinero", comentó Andrea Guerrero, directora de políticas en San Diego de la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU).