El estudio señala que entre más inmigrantes residan en el lugar, mayor será su contribución a la economía. Los Ángeles es un ejemplo perfecto, porque su población laboral extranjera es de 35% y su producción es de 34%. (FOTO: Ciro Cesar/La Opinión)
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Juan Escamilla, un inmigrante mexicano que trabaja limpiando casas en Los Ángeles no sabe qué es el producto interno bruto, pero al menos ahora comprende que su trabajo contribuye al crecimiento del mismo dentro de una de las urbes más grandes de la nación americana.

Lo sabe, porque de acuerdo a un estudio revelado ayer, los inmigrantes contribuyen de forma casi proporcional a su tamaño demográfico, al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en las 25 mayores metrópolis de la Unión Americana, según el Instituto de Política Fiscal (FPI) de Nueva York. Según el FPI, en las 25 zonas que comprenden más de la mitad de todo el PIB de los Estados Unidos, los inmigrantes pagan su cuota "paralela" para el crecimiento de lo que en términos económicos se conoce como el valor monetario total de la producción de bienes y servicios de un país.

"Es fácil de entender porque la inmigración y el crecimiento [económico] están estrechamente conectados", expresó David Dyssegaard Kallick, director del FPI. "Los inmigrantes son atraídos a áreas donde hay empleos, y al expandir el mercado laboral pueden ayudar al crecimiento", agregó.

Para este grupo de investigación que estudia los impuestos, presupuestos y la política pública de los residentes de Nueva York, los inmigrantes son responsables por el 20% de la producción y [representan] el 20% de la población de las 25 áreas analizadas.

"La misma relación básica es verdadera, con pequeñas variantes, en cada una de las 25 áreas analizadas, desde Pittsburgh donde los inmigrantes representan el 3% de la población y el 4% del PIB, hasta la zona metropolitana de Miami, donde los inmigrantes son el 37% de la población y el 38% del PIB", reza el informe.