MÉXICO, D.F. (EFE).— El desplome hace un año del avión tipo Learjet 45 en el que viajaba el entonces secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, quien murió junto con otras 15 personas, se debió a fallas humanas, concluyó ayer el comité responsable de la investigación en su reporte final.
El documento fue presentado ayer por el secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar, y leído por Gilberto López Meyer, coordinador del comité investigador.
La aeronave oficial, en la que iban a bordo Mouriño y ocho personas más, volaba el 4 de noviembre de 2008 del estado de San Luis Potosí a la Ciudad de México y al entrar a ésta se desplomó sobre calles transitadas de la urbe, lo que provocó la muerte de los nueve pasajeros y de siete transeúntes.
López Meyer explicó que la aeronave se vino abajo por una turbulencia de estela dejada por un Boeing 767 que antecedía al Learjet 45 en que viajaba Mouriño, cuyos pilotos no redujeron a tiempo la velocidad de 220 a 180 nudos, como les fue indicado por personal del control de tránsito aéreo.
"Los pilotos demoraron 75 segundos en realizar dicha maniobra [la reducción de la velocidad]", dijo el funcionario, con base en estudios de Bombardier, la empresa que fabrica el Learjet 45.
Además, la técnica de descenso de ambas naves fue distinta: la del Boeing 767 fue gradual, mientras la del Learjet fue continua, para luego desacelerar, lo que produjo que las naves se acercaran y en todo el proceso de acercamiento el personal de control de tránsito aéreo "no emitió medida correctiva alguna".
De este modo, los aparatos estuvieron cerca a 3.8 millas náuticas cuando el mínimo autorizado es de 5 millas náuticas, dijo López Meyer.









